El lavadero de caolín funciona en Burela desde los años 40, lo que deja claro el peso de esta empresa en el tejido económico local. Y quizás por ello, la dirección de la planta burelense pedía ayer cautela a la hora de elucubrar sobre el futuro de la empresa, que espera la presentación de un plan de liquidación en los próximos 15 días.
Sostienen que el negocio tiene futuro y que existen contratos con clientes. Como prueba citan el caso de un barco que trasladará en febrero caolín a Marruecos, y otro que zarpará de Burela en marzo con destino a Noruega. Piden prudencia para garantizar la normalidad en la planta y para que los trabajadores estén tranquilos. «Si Ecesa demostrou que durante estes dous anos de actividade concursal nos mantivemos sin recurrir a ningunha financiación, xa di algo a favor deste centro», sostiene la dirección de la planta.