Camariñas y Malpica se perfilan como ubicaciones más probables

La Voz

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Aunque la decisión definitiva está por tomar, los puertos de Camariñas y Malpica tienen todas las papeletas para albergar los surtidores de combustible. Ambos disponen de depósitos ya construidos y tienen personal que dispensa el gasoil, por lo que se podría encargar también de la gasolina. En el mejor de los casos, a la relación podría sumarse también el muelle de Laxe, pero las posibilidades en este caso son menores.

¿Quedaría solucionado el problema?

Solo en parte. Se atenderían las demandas de los marineros de Camariñas, Camelle, Arou, Santa Mariña y Muxía, además de los de Malpica, pero los de Laxe y, sobre todo, los de Corme estarían a unos 40 minutos por mar del surtidor más próximo, con lo que el ahorro del combustible bonificado se desvanecería por los gastos de desplazamiento.

¿Cuál es el objetivo de Repsol?

Al margen de sacarle la máxima rentabilidad posible al combustible que venda en la Costa da Morte, el objetivo de la compañía petrolera es que la Xunta de Galicia impida el abastecimiento en camiones a los barcos de los puertos grandes como los de A Coruña. Si logra esta contrapartida, y parece que va a ser así, las posibilidades de que acceda a instalar los surtidores en la comarca son mucho mayores.

¿Es relevante el consumo de gasolina en la Costa da Morte?

Cada día más. Salvo en Camariñas, en el resto de puertos los barcos grandes van a menos. Las lanchas de gasolina representan un porcentaje creciente del total y dan de comer a cientos de familias. El acceso al combustible bonificado permitiría a los profesionales realizar desplazamientos mayores, con lo que aumentaría el consumo y se reduciría la presión sobre determinados puntos de los caladeros. Para ello, además de facilitar el abastecimiento, las Administraciones deben controlar el suministro para evitar el fraude y que esa gasolina acabe en el depósito de los coches de los marineros.