Cinco hermanos de Pontedeume se pelean en el juzgado desde el 2005 por una finca de apenas 5.000 euros

Bea Abelairas
Bea abelairas FERROL

PONTEDEUME

Vista desde Breamo, donde se encuentra la herencia en discusión
Vista desde Breamo, donde se encuentra la herencia en discusión CESAR TOIMIL

La última sentencia advierte que no hay dinero en metálico para repartir y que la relación entre herederos es «nefasta»

19 sep 2023 . Actualizado a las 18:54 h.

Son cinco hermanos de la parroquia de Breamo en Pontedeume. En septiembre de 1989 murió su padre y elaboró un testamento en el que repartía la herencia para todos por igual y dejaba a su esposa como usufructuaria. Dieciséis años más tarde falleció ella, dejando otras voluntades, con más legados para sus tres hijas. La mujer incluso dispuso que un contador designado por ella se encargara del reparto cuando faltara. No ha podido ser, la herencia sigue desde entonces en los juzgados, a pesar de que no hay dinero en efectivo y la partida más reseñable es una finca que puede rondar los 5.000 euros.

La Audiencia Provincial de A Coruña acaba de publicar la última de las sentencias sobre el caso. Y en la misma confirma el fallo emitido por un tribunal de primera instancia, que impugnó uno de los hermanos. El fallo destaca en varias ocasiones que el problema del reparto radica en que la «relación entre hermanos es nefasta». Incluso advierte que no existe «metálico a repartir en la herencia» y que uno de los recurrentes tiene una capacidad económica limitada, porque ha tenido que recurrir a un abogado de oficio para seguir impugnando la herencia una y otra vez.

La finca al lado de la casa

La finca por la que todos se pelean está al lado de una de las casas ya adjudicada a otro de los hermanos. El fallo reconoce que «lo más lógico es que sea a él a quien se atribuya más terreno» y se compense con dinero a los herederos que no tienen interés en ese suelo. Pero por ahora no ha sido posible llegar a un acuerdo.

El reparto realizado por el primer contador designado por la madre en su testamento lo impugnó uno de los hijos. Se nombró entonces un nuevo contador, algo que supuso incrementar los costes del proceso. También se volvió a impugnar este nuevo reparto, pero tanto el juzgado de primera instancia como la Audiencia estiman que está bien hecha esta adjudicación por un contador que divide la finca forma más equilibrada. En este plan las hermanas compensan en dinero el exceso de adjudicación que les toca, pero el heredero que no está conforme reclama que se le adjudique más terreno de la finca, a pesar de que adeuda a sus hermanas dinero de un proceso anterior.

Cristóbal Pintado, abogado de Ferrol: «En mi despacho percibo que cada vez llegan más procedimientos a los tribunales para repartir herencias»

«La diferencia de costes entre dividir entre herederos  y llegar al juzgado es considerable». Advierte el abogado Cristóbal Pintado, en la foto, ante los juzgados de Ferrol
«La diferencia de costes entre dividir entre herederos y llegar al juzgado es considerable». Advierte el abogado Cristóbal Pintado, en la foto, ante los juzgados de Ferrol JOSE PARDO

Cristóbal Pintado es un abogado con la larga trayectoria en la ciudad de Ferrol. Y aunque en muchas ocasiones tire piedras contra su propio tejado, es de los letrados que todavía aconseja a los herederos que es mejor llegar a un acuerdo que dilapidar parte de la herencia en los costes que puede suponer un juicio largo.

—¿Cuál es el consejo que más repite cuando le consultan sobre una herencia?

—Pues que a la hora de proceder a la división siempre debe buscarse el acuerdo entre los herederos, para evitar costes, aunque estén asesorados por un abogado para llegar a ese acuerdo. Esos costes, cuando el proceso entra en el juzgado pueden comprender los honorarios de los abogados de los herederos. Hay que pensar que si son varios herederos, cada uno tiene que asumir los honorarios de su abogado, mientras que si están de acuerdo se lo puede arreglar un solo abogado.

—Y cuando se recurre a los tribunales no solo es el coste del abogado...

—No claro, además de esos costes también están los de los peritos judiciales para valorar los bienes de la herencia, cuando las partes no están de acuerdo en el valor de los bienes. Y una vez valorados los bienes, si las partes no están de acuerdo en como se adjudican los mismos, habría que nombrar a un contador partidor, es decir, a un abogado en ejercicio que resulta de una lista que el colegio de abogados envía todos los años al juzgado.

—En resumen...

—Que la diferencia de costes entre dividir la herencia en un acuerdo de los herederos y dividirla mediante un procedimiento judicial es considerable. Pero es cierto que en muchas ocasiones no hay consenso entre los herederos y no queda más remedio que acudir al procedimiento judicial, con ese incremento de costes.

—¿Hay más casos de herederos que optan por la vía judicial?

—Es verdad que cada vez se presentan más procedimientos de divisiones judiciales de herencias. Al menos, es lo que yo percibo en el despacho, aunque esto lo digo con cautela y quizás sería mejor contrastar el dato con el decanato.

—¿Hay una estimación de lo que puede suponer cada caso antes de llevarlo al juzgado?

—Los honorarios de los abogados son libres, si bien deben ajustarse al trabajo realizado y la complejidad del asunto, teniendo además en cuenta la cuantía de los bienes de la herencia. Debe atenderse también al valor de la parte del heredero que va a hacer frente al pago de los honorarios. La recomendación sería asesorarse con un abogado para la división de la herencia propiamente dicha, y si el abogado no se encarga de los trámites fiscales derivados de la división de la herencia, además de acudir al abogado habría que acudir a un asesor fiscal para hacer esos trámites, que son más propios de un asesor que de un abogado.

—¿Qué es lo que más conflictos genera en las particiones?

—La discusión central suele ser la valoración de los bienes de la herencia, que es donde los herederos tienen más dificultades en ponerse de acuerdo, o cuando hay un solo bien de la herencia y todos los herederos lo quieren.