Tras arrancar en diciembre, solo se cortaron unas planchas de acero
30 may 2015 . Actualizado a las 15:39 h.Fue el 5 de diciembre del pasado año cuando Navantia celebró, a puerta cerrada, la ceremonia de cortado de la primera plancha de acero del Buque de Acción Marítima (BAM) para la Armada española. El acto se llevó a cabo de forma simultánea en los astilleros de Fene y San Fernando (Cádiz), solo unos minutos después de que se firmase la orden de ejecución de ambos navíos. La rúbrica ponía fin a ocho años de ausencia de pedidos a las factorías públicas por parte de la Armada española.
Sin embargo, a punto de cumplirse medio año de ese hito, los trabajos no han avanzado y únicamente se ciñeron, durante las primeras semanas de este año, al cortado de las planchas de acero para preparar el material para el proceso de fabricación. El presidente del comité de empresa de Navantia Fene, Jorge Prieto, confirmó ayer la paralización de las tareas. Recordó, que después del arranque de este contrato, había insistido en que el único objetivo de la celebración de la ceremonia era «hacer la foto» para evidenciar las posibilidades de que en el astillero se llevasen a cabo trabajos de construcción naval junto a los de eólica marina.
Aunque las previsiones de Navantia eran las de que durante este primer semestre del año se fabricasen al menos los tres primeros módulos del BAM, finalmente esas expectativas no se han cumplido.
El proceso de construcción de este navío, que junto con el que está adjudicado para la factoría gaditana, presenta un plazo más dilatado que los cuatro anteriores buques de la serie, ya que, pese a ser un barco de pequeño porte, su fabricación no culminará hasta el año 2019, si se cumplen las expectativas iniciales.
La paralización de los trabajos de construcción de este buque ha sido denunciado públicamente por parte de los representantes de los trabajadores durante los últimos meses, quienes acusaron al Gobierno de utilizar las obras con fines electoralistas para hacer ver que había trabajo en los astilleros cuando la factoría de Fene continuaba al ralentí. En estos momentos el único contrato en curso que está generando ocupación para la industria auxiliar es el del flotel de Pemex, cuya fabricación se reparte entre Ferrol, en donde se lleva a cabo la mayor parte, y Fene, con algunos bloques. La ejecución de la plataforma mexicana emplea en estos momentos a unos 60 operarios auxiliares.
Se espera que en los próximos días arranquen las primeras tareas de fabricación de los 29 jackets para el parque eólico Wikinger de Iberdrola, aunque aún no hay fecha fijada.