El Concello de Cabanas inició las demoliciones en el edificio O Penso

Carmela López
carmela lópez FERROL / LA VOZ

CABANAS

El alcalde anuncia que pedirán responsabilidades a la exregidora socialista

29 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

El Concello de Cabanas ha iniciado, por fin, las obras de demolición de las dos plantas del edificio O Penso que no se ajustan a la normativa urbanística, dando cumplimiento así a dos sentencias del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia de 1994 y 1996, ratificadas posteriormente por el Supremo, que anulaban la licencia municipal y ordenaban el derribo. Los trabajos llevan cerca de un año adjudicados a la empresa Prace, que finalmente ha podido iniciarlos, aunque no de la forma inicialmente prevista.

Tal y como se contempla en el proyecto de demolición, las obras tendrían que dar comienzo por la eliminación de la torre de los ascensores, el elemento que más sobresale en altura, y la instalación de un nuevo elevador. Las protestas vecinales impidieron que se hiciese así, motivo por el que se optó por hacer frente a la demolición de la tabiquería interior de las cuatro viviendas que van a ser eliminadas en esta primera fase, que es la que está adjudicada. La segunda, que se acometerá a continuación, incluye la demolición de otras cuatro viviendas.

Los trabajos comenzaron hace unos días y, según explicó el alcalde, Germán Castrillón, se decidió acometer primero la demolición porque tres de los propietarios entregaron las llaves y el cuarto se está a la espera de que lo haga en breve. La obra del ascensor se realizará «cuando los vecinos lo crean conveniente y dejen», apuntó el regidor, añadiendo que es una pena que no lo hicieran antes, «porque podrían estar disfrutando del nuevo ascensor y la demolición de esta primera fase ya podría estar terminada».

Germán Castrillón se mostró satisfecho de la sentencia que lo absuelve del delito de desobediencia por el que fue juzgado, asegurando que siempre confió en que «la justicia hiciera justicia». No obstante, el problema planteado con la ejecución de la sentencia no está zanjado todavía. Es un conflicto que él heredó, cuando accedió a la Alcaldía en julio de 2007. «Si alguien hizo algo por solucionarlo fuimos nosotros, que desde mediados de 2008, cuando rechazaron las alegaciones de incidencias presentadas, nos pusimos a trabajar para cumplir la sentencia», dijo. Añadió: «cumplimos hasta lo posible, porque si no hubiera inconvenientes hoy tendríamos la primera fase hecha».

En esta línea, explicó que a día de hoy el Concello de Cabanas ya tiene el dinero para la ejecución de la sentencia. Son alrededor de 800.000 euros, de los que cerca de 400.000 corresponden a fondos propios que se han ido ahorrando en estos últimos años, mientras que el resto pertenece a un préstamo de Abanca. La partida prevista para las indemnizaciones a los propietarios de las cuatro viviendas de esta primera fase asciende a 250.000 euros y el pago ya está acordado con los afectados, a la espera de poder hacerlo efectivo.

A este respecto, Germán Castrillón criticó las cortapisas que le está poniendo la oposición, integrada por PSOE, BNG; Somos Cabanas y Electores de Cabanas, que suman seis concejales, frente a los cinco del PP, y no le han permitido aprobar en el pleno el visto bueno al acuerdo indemnizatorio a los propietarios y su remisión al Consello Consultivo de la Xunta. A pesar del rechazo por parte del pleno, la propuesta se ha remitido igualmente al Consello Consultivo y se está a la espera de resolución.

El alcalde sostiene que la intención de la oposición es perjudicar la actuación del gobierno, retrasando la resolución del problema para salvaguardar a la exalcalde socialista, Modesta Anca, que era la que gobernaba cuando se concedió la licencia anulada y se ordenó la demolición. Castrillón anunció que en el momento en que se cierre el expediente patrimonial y se indemnice a los afectados de la primera fase se exigirán responsabilidades, tanto a Anca como al PSOE.