Mientras espera noticias de Australia, la dirección retoma la negociación del plan estratégico con unos sindicatos que afrontan elecciones
08 sep 2023 . Actualizado a las 10:17 h.Otoño caliente para los astilleros públicos españoles. La compañía que preside Ricardo Domínguez tiene por delante un mes de septiembre trascendental, en el que, si se cumplen las previsiones, pueden producirse algunos acontecimientos para desbloquear asuntos pendientes o para generar importantes pedidos para la compañía. En este mes se retomarán las negociaciones para la puesta en marcha de un nuevo plan estratégico y del siguiente convenio colectivo, se darán los primeros pasos para la convocatoria de las elecciones sindicales en el grupo, y todo ello con la vista puesta en las antípodas, ya que Australia tiene previsto presentar en estas semanas las conclusiones de la revisión estratégica de la flota militar que puede generar un importante encargo para Navantia.
Ese libro blanco con las necesidades que plantea la Armada del país en cuanto a la ampliación de la flota —que se genera en un escenario de rearme y de incremento de la presencia naval de China— será crucial para conocer qué tipo de buques proyecta para los próximos años. Navantia ha ofrecido a la Marina del país construir tres nuevos destructores de la clase Hobart y seis corbetas como las que fabricó en el astillero de San Fernando para la Armada de Arabia Saudí. Sin embargo, su propuesta no está exenta de competencia.
Así, según han publicado diversos medios especializados del país, el alemán Luerssen ofrece su corbeta C90, la adaptación a las necesidades de las antípodas de los dos patrulleros modulares multipropósito que está construyendo para Bulgaria; la también germana Thysenkrupp Marine Systems (TMS), su corbeta K130, que ya ha fabricado tanto para su país como para Argelia, y Babcock Australia —filial de la firma británica—, la Type 31, una fragata actualmente en ejecución para la Marina británica, Indonesia y Polonia.
Hay que recordar que todas esas propuestas han sido presentadas por los distintos constructores navales sin que hayan sido solicitadas formalmente por la Armada australiana. Una vez que publique sus necesidades de renovación de flota, se iniciará el proceso oficialmente.
Para Ferrol, ese posible encargo podría implicar la generación de carga de trabajo, ya que Navantia formuló la opción tanto de fabricar los buques en el país, en España o de forma mixta.
Más empleos
En ámbito nacional, septiembre es el mes en el que se retomarán las negociaciones entre la dirección y el comité intercentros para abordar el futuro plan estratégico. Las conversaciones quedaron interrumpidas por las vacaciones, después del rechazo de la plantilla a la propuesta formulada por los máximos responsables. La dirección se sentará a la mesa con los sindicatos el próximo viernes para intentar mejorar la propuesta anterior.
Navantia había propuesto la contratación de 1.500 nuevos puestos de trabajo en la compañía en el período comprendido entre 2023 y 2027, y también se recogían los primeros fondos para la construcción de un dique cubierto en el astillero de Ferrol. La incertidumbre sobre la constitución del futuro Gobierno central tampoco ayuda al avance en las negociaciones, al tratarse de una empresa pública ubicada bajo el paraguas de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), y en la que precisamente los comicios generales contribuyó a ralentizar la actividad en los centros.
Comicios
Por otro lado, también en este mes comenzarán los trámites para el desarrollo de las elecciones sindicales en el conjunto de la compañía. Está previsto que el día 20 se constituya la mesa, que será la que fije la fecha para celebrar los comicios, que se celebrarán simultáneamente en todos los astilleros. Gran parte de esta cita estará marcada por los posicionamientos manifestados por las distintas centrales en las negociaciones del plan estratégico y del convenio colectivo.
CC.OO. reclama a la empresa el incremento salarial del 2,5 % recogido en los Presupuestos
La sección de CC.OO. en el comité intercentros de Navantia se reunió el pasado día 5 para abordar la situación de la empresa pública, «condicionada principalmente por el proceso de constitución del nuevo gobierno». Para la central, precisamente el período de «interinidad» aleja la posibilidad de que se firme un nuevo convenio colectivo en las próximas semanas, es urgente que la dirección desbloquee los principales asuntos que están pendientes de ejecutar del primer convenio.
En este sentido, reclama que se materialice la subida salarial del 2,5 % pendiente de este año. «Debería ser de aplicación inmediata dado que está reconocida en la Ley de Presupuestos Generales del Estado y que no está afectada por ninguna negociación».
Los ascensos
CC.OO. también insta a la dirección a llevar a cabo —tal y como se recoge en el artículo 3 del convenio— las promociones correspondientes a los años 2022 y 2023, además de la cláusula de fidelización. La central afirma que si no se llevan a cabo estas medidas, pedirá que se reúna la comisión mixta de interpretación del convenio y un calendario de huelga en todos los centros.