El inmueble está vallado y apuntalado y las obras comenzarán la próxima semana
12 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Defensa pondrá coto al evidente estado de abandono que sufre el edificio militar situado en la plaza de Canido. El Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Vivienda (Invied), entidad que se encarga dentro del ministerio de las cuestiones de patrimonio, programa obras inminentes en el inmueble que en su día fue residencia de suboficiales del Ejército de Tierra. Desde hace semanas, el edificio se encuentra totalmente vallado y con los voladizos apuntalados para evitar la caída de cascotes. Así lo reconocen desde la delegación ferrolana del Invied, donde indican que «las vallas se han puesto como medida cautelar», porque «en la cornisa hay algunos desconchones» y para prevenir que provocasen cualquier posible incidente que pudiera afectar a los viandantes.
Fuentes de este organismo aseguraron que las obras fueron iniciativa tanto del ministerio como del Concello. Porque aunque Defensa «ya tenía intención» de acometerlas, el Ayuntamiento realizó una revisión de la que emanó una orden de ejecución de las tareas de reparación más urgentes para evitar riesgos.
Está previsto que los trabajos se inicien «inmediatamente», probablemente la próxima semana, aunque se trata, aseguraron desde el Invied, de «obras menores». Sin embargo, solo un vistazo al exterior basta para apreciar que los daños y el abandono van más allá de unos meros «desconchones», como revelan las numerosas grietas de la fachada.
El edificio en cuestión está situado en la plaza de Canido, con fachadas hacia la calle Alegre y Navegantes. Tiene forma de barco y tras cumplir commo residencia y albergar también usos del Isfas, ahora se encuentra prácticamente sin utilización, a excepción del local que ocupa la Asociación de Pais de Nenos con Problemas Psicosociais (Aspaneps). Su actividad, garantiza el Invied, se podrá mantener durante los trabajos. El Concello tiene interés en que se recupere este edificio para contribuir a dignificar la imagen de la plaza de Canido, tras el pintado y renovación de la cubierta acometidos recientemente al otro lado de la rotonda, en la Casa del Coronel, que alberga el Museo da Natureza. Pero las aspiraciones del gobierno van más allá.
Dentro de la renegociación
En septiembre del pasado año, el alcalde, Jorge Suárez, apuntaba su intención de renegociar el convenio con Defensa para la cesión de parcelas en desuso y dentro de esas modificaciones añadir este inmueble al listado ya existente. Quería obtener su titularidad para poder abrirlo al uso ciudadano. La concejala de Urbanismo, María Fernández Lemos, coincide en el interés de que se dote de uso público de carácter municipal o administrativo a un edificio catalogado que, destaca, tiene importancia por su arquitectura y su emplazamiento estratégico. No obstante, no ocultó las dificultades económicas que supondría para el Ayuntamiento incorporar otro inmueble más para su patrimonio, «que al presupuesto municipal le cuesta mucho mantener». Pero subrayó la importancia que tendría que cobre actividad para fomentar la conexión entre barrios.
Una vez perdido el uso militar, la única actividad que alberga ahora es la de la asociación Aspaneps