El Concello «prestará» a los vecinos maquinaria y personal para borrar los grafitos
03 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Los ferrolanos podrán despedirse de las pintadas que decoran las paredes de sus viviendas y garajes. El Concello prestará a los vecinos su maquinaria municipal, la que utiliza para eliminar los grafitis de los espacios públicos.
Pero borrar la huella del incivismo tendrá un precio. Público, para más señas. Y regulado por un nuevo artículo de la ordenanza municipal que establece la prestación de servicios con las máquinas y herramientas del Concello, aprobado en el último pleno del año y a punto de entrar en vigor. Por 50 euros -más IVA-, el contribuyente podrá contratar el servicio municipal de la máquina limpia pintadas durante una hora. La tasa por un día completo ascenderá a 330 euros.
El vecino no tendrá, ni podrá, manejar este aparato. El particular interesado en utilizarlo debe solicitar su uso por registro. El Concello hace entonces una valoración económica del trabajo que debe realizarse y la comunica al vecino, que debe pagar el importe marcado por el Ayuntamiento. Y después se envía al personal de Urbaser, la concesionaria del servicio de limpieza municipal, al domicilio para proceder y erradicar los trazos que afean las propiedades.
Aunque el servicio tiene un coste, de lejos resulta más ventajoso que intentar adquirir una, por muy reiterativas que sean las pintadas. La hidrolavadora con que trabaja el Concello se adquirió en 2006 y costó entonces 27.830 euros más IVA. Se trata de una máquina de borrado por agua a baja presión que con una mezcla de aire microgranulado blanda se expulsa a través de un flujo homogéneo que borra la superficie, atacando lateral y suavemente, sin dañar el soporte, indicaron fuentes municipales.
Hasta 80 m2 por día
El rendimiento de esta máquina es de entre 30 y 80 metros cuadrados al día. Está destinado a la limpieza capas finas, como partículas sucias de la contaminación o a la eliminación de pintadas. También se puede utilizar como limpiadora de alta presión para lavar, limpiar o quitar carteles. En este caso, lo más idóneo es que se aplique sobre una superficie dura y lo menos porosa posible.
En las últimas semanas se ha podido ver a los operarios haciendo uso de la máquina en distintos espacios públicos de la ciudad, como el arco de Porta Nova, reiteradamente castigado por el azote del espray, y en el suelo y de la entrada y los muros del parque municipal Reina Sofía.
El grupo municipal del Partido Popular pedía en una de las alegaciones a las ordenanzas fiscales la gratuidad de este servicio, para hacerlo más accesible a los ciudadanos y fomentar también una mejor imagen de la urbe. Pero su aportación fue rechazada, al igual que las otras nueve que formaban parte de su decálogo de enmiendas.