Ambiente navideño detrás del cristal

Bea Abelairas
B. Abelairas FERROL

FERROL

La Pelu de Beti. La peluquera de la calle Venezuela echó mano de toda su creatividad para elaborar, de forma artesanal, uno de los escaparates más curiosos y originales de esta temporada.
La Pelu de Beti. La peluquera de la calle Venezuela echó mano de toda su creatividad para elaborar, de forma artesanal, uno de los escaparates más curiosos y originales de esta temporada. CÉSAR TOIMIL

La mayoría de los comercios optan por una decoración clásica, algunos artesanal

12 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La Navidad ya luce en todos los escaparates del centro, aunque muchos vecinos no se han percatado aún, porque la mayoría de los comerciantes han optado por las versiones más clásicas. «Es que en esta época a veces triunfa lo de siempre, porque estás acostumbrado a que un Papá Noel o un rey esté un determinado sitio y así ya llevas a los niños allí», explicaba ayer una madre muy cerca del muñeco instalado un año más en la Papelería Ferrolana. Otros escaparates con seguidores fieles son de la tienda de alimentación Fina, que se esmeran en Navidades y el resto del año: «Las composiciones que hace para Carnaval, siempre con sus productos, son dignas de admiración», contaba ayer María Rey ante un establecimiento de la calle Real que su amiga, Pilar Veiga, apuntaba que se conocía como la Tienda de Mero.

En la misma vía hay otro local, la confitería Gascón, que nunca pasa inadvertido por sus montajes para estas fiestas y que este año ha optado por un tono de los más manidos para la estación: el dorado. La tónica de los patrones clásicos entraña el riesgo de no destacar demasiado y por eso a vecinos como Pauloska Pérez Lago no son capaces de recordar ninguno: «Yo venía al centro a ver el de Pórtico y lamentablemente ya no está porque cerró, de los de este año no me ha impresionado nada por ahora», aduce. Para esta ferrolana la iluminación de las calles este año tampoco ha estado bien elegida y eso tal vez hace palidecer los adornos de los comerciantes. Aunque también hay personas, como Juan, que destacan el esfuerzo de los libreros (El Cantón y Central Librera) por vestir sus novedades.

En cualquier caso, dos vecinas que llevan muchas fiestas en la ciudad, Ana Calvo e Isabel García, aseguran que la decoración se ha contagiado del sentimiento general: «Está todo muy tristón».