El hospedaje completa casi a diario las 24 camas de las que dispone
07 ago 2014 . Actualizado a las 14:00 h.Cuando uno se acerca a dar un pequeño paseo por los alrededores del río Xuvia, es muy probable que se encuentre con algún caminante que, mochila al hombro, pone rumbo a la siguiente etapa del Camino Inglés tras pasar la noche en el albergue situado en el municipio de Neda.
Esta estampa no sería noticia de no ser porque en el último año, en especial los meses estivales de junio y julio, el número de peregrinos que se han hospedado en este recinto ha aumentado notablemente. En este tiempo, ha estado al completo «casi todos los días», cuenta José Ramón Veiga, encargado de la recepción y copropietario del bar-bus instalado al lado.
Aunque el hospedaje cuenta con capacidad para acoger a veinticuatro peregrinos, además de cuatro camas reservadas a personas con diversidad funcional, el martes al mediodía todas las plazas ya habían sido adjudicadas después de una cola que se inició a las diez de la mañana; resultado que se repitió durante la jornada de ayer.
Teniendo en cuenta estos datos, no es de extrañar que las cifras registradas por Protección Civil, administradores del servicio, superen las 1.000 personas a falta de un mes para cerrar el ejercicio, mientras que el año pasado este se quedó en 850.
Ni Veiga ni ellos son capaces de asegurar cuáles son los motivos del aumento de afluencia a la zona, pero el recepcionista mostraba su sorpresa «ya que antes, al encontrarse demasiado cerca de Ferrol, donde comienza la ruta, los peregrinos optaban por aprovechar la energía inicial alargando la primera etapa hasta Pontedeume». Sin embargo, esto se está convirtiendo en algo menos frecuente debido a que el albergue ubicado en la villa eumesa ha recibido varias quejas por parte de los usuarios que, al llegar allí, se lo han encontrado cerrado, explican. Factor que, según el encargado del nedense, también ha podido influir en el aumento de la demanda.
Por su parte, algunos de los usuarios que se encontraban ayer registrados, como la valenciana Marina, afirmaban haber escogido descansar en Neda para «conseguir que el comienzo del recorrido se haga menos pesado».
Allí también se encontraban Simone y sus dos amigos, tres jóvenes italianos que llegaron el martes a la comarca por recomendación de un amigo. Explicaron que, al contar con experiencia en otras rutas, optaron por continuar con su camino durante unos kilómetros más. Eso sí, antes de proseguir con su viaje aprovecharon las acogedoras orillas del río para recuperar fuerzas. En esto, coinciden todos los peregrinos.
reportaje en el camino inglés