El naval eleva sus protestas con barricadas y cortes de tráfico

Beatriz García Couce
beatriz couce FERROL / LA VOZ

FERROL

JOSÉ PARDO

Unos 2.500 operarios pidieron trabajo con una movilización en Esteiro

20 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Humo negro, del mismo color del futuro que se cierne para el naval ferrolano, tiñó ayer el cielo de Ferrol al paso de la manifestación protagonizada por los trabajadores de Navantia y de sus compañías auxiliares en protesta por la falta de nuevos pedidos. Grupos de operarios levantaron pequeñas barricadas con neumáticos que incendiaron como símbolo de que los ánimos en los astilleros de la ría están que arden. «Os traballadores xa non podemos aguantar máis», afirmó el portavoz del comité de empresa de Navantia Ferrol, Ignacio Naveiras.

Dentro de las murallas ya hay menos operarios -1.900- que los que han perdido su empleo desde que estalló la crisis del sector, que ha mandado al paro a otros 2.200.

Ayer, alrededor de 2.500 trabajadores secundaron la convocatoria del comité de empresa para movilizarse en la calle, en el barrio de Esteiro, en donde está enclavado el astillero, en el marco de una jornada de paro de dos horas que comenzó a las 10.30 horas. Las barricadas generaron retenciones de tráfico tanto en la avenida de Esteiro como en la Trinchera, ya que buena parte de la protesta se desarrolló en el entorno de la glorieta del Diapasón.

Pese a las promesas de carga de trabajo, ni las gestiones de Navantia se transforman en contratos ni el encargo del buque hotel para Pemex cuenta, siete meses después de firmado, con fecha para su arranque. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, había anunciado que en marzo se estaría cortando chapa en los astilleros ferrolanos -en alusión al flotel- pero según subrayó ayer Naveiras, ni siquiera están encargadas las planchas de acero necesarias para la fabricación del buque.

Por ello, los operarios fueron muy críticos con los resultados del último viaje a México realizado por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, que ha culminado sin que se conozca la fecha de arranque de la obra. «Xeraron moitas expectativas antes de salir, pero volveron co rabo entre as pernas».

Además de criticar los fallos en la gestión del nuevo equipo directivo de la empresa, el portavoz del comité responsabilizó al Gobierno si finalmente Venezuela no encarga a Navantia nuevos buques, después del malestar generado en el país por las declaraciones sobre las elecciones realizadas por el ministro de Exteriores. «Pode ser que agora ese contrato non veña para Navantia», advirtió.

El naval ferrolano ha cumplido ya dos años de movilizaciones en demanda de la construcción del dique flotante que sustentaría 900 empleos durante dos años y permitiría que la división de Reparaciones pudiese ejecutar obras en los buques de mayor tamaño de las flotas actuales. Pero su financiación está en el punto de mira y por eso el Gobierno se comprometió a presentar una pregunta formal a la UE para saber si autoriza el proyecto. «Somos unha empresa que non podemos ter aporte público mentras se lles dan cartos públicos ao resto de empresas do país, e logo para outras cousas sí somos públicos, como para quitarnos a paga extra», criticó Naveiras.

En la antigua Astano también se llevó a cabo una protesta de los trabajadores, que se concentraron ante uno de los diques vacíos.

Reacciones políticas

Compromiso por Galicia Ferrolterra manifestó su apoyo a las movilizaciones de las plantillas y criticó la actuación de Xunta y SEPI. El coordinador comarcal, Álvaro Montes, aseguró que Rey Varela «fai mais de delegado do PP na cidade que de alcalde». Por otra parte, el consello local de Esquerda Unida se manifestó contraria a la separación de Navantia Ferrol del grupo y a la inyección de fondos privados en Fene. «Toda iniciativa privatizadora non trae máis que xestións dubidosas, rebaixas de salarios e inutilidade práctica», dice.