Son padres de cinco hijos y no cobran su sueldo desde hace tres meses
21 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Roberto Bouza es mariscador, María Elena Rodríguez trabajaba para Serviasistencia. Tienen cuatro niñas de 15, 9, 8 y 4 años y un niño de 3. A él la Xunta no le paga por el plan de dinamización desde noviembre. Ella denuncia que no cobra desde diciembre y que la empresa, subcontratada por el Concello, le debe 1.700 euros. Ayer fueron a ver al alcalde y a la concejala de Servicios Sociales para pedir ese dinero porque deben tres meses de alquiler de su casa en la avenida de Castelao, 975 euros sin contar agua, luz y otros gastos y están al borde del desahucio.
-Si les echan, ¿qué harán?
-Podríamos ir a casas de amigos o parientes un tiempo, pero separados. No podemos meternos siete a la vez en un sitio.
-¿Cómo han aguantado este tiempo con cinco niños?
-Buf... no sé cómo salimos adelante. Lo primero es que ellos coman y vayan limpios a clase, pero hasta hemos tenido que echarle Mistol a la lavadora porque no nos llega el dinero. Nos dan comida parientes, ayer mi mujer fue a buscar fruta a Dignidad... está siendo muy difícil.
-¿Cómo van a pagar el alquiler?
-Yo acabo de salirme del plan de dinamización. No sabemos cuando nos van a pagar lo que nos deben y nos han limitado a cuatro kilos al día, a cuatro euros el kilo.... ¿A dónde voy con eso al mes y más de 900 euros de deuda? Por eso hace falta que a mi mujer le paguen lo que le deben. Son 1.700 euros, con eso podríamos ir saliendo adelante.
-¿Qué pidieron al Concello?
-Pedir, nada. Solo que nos den el dinero del trabajo, nada más. No queremos pedir limosna, solo lo que trabajamos.
-¿Y qué les dijeron?
-Que el lunes el alcalde nos diría algo, y que hablarían con el casero, pero ahora (4 horas después) nos acaban de decir que con eso no pueden hacer nada, que es una hipoteca.
-¿Y los servicios sociales?
-A mi mujer le dicen que como soy mariscador, no nos corresponde nada. La concejala nos dio 200 euros para los reyes de los niños, pero se fue en comida.
Roberto y María Al borde del desahucio