El juez decreta el desahucio de un piso de Recimil

f. varela FERROL / LA VOZ

FERROL

Una mujer ocupó la vivienda en mayo y se niega a abandonarla, a pesar de los requerimientos reiterados

09 sep 2011 . Actualizado a las 12:43 h.

El Juzgado de Primera Instancia número 4 de Ferrol ha decretado el desahucio de una vivienda del barrio de Recimil, de propiedad municipal, ocupada ilegalmente por una mujer. El magistrado Javier Tudela ha fijado ya fecha para que la policía proceda al acto.

Según la sentencia de este tribunal civil local, se trata del piso bajo derecha del número 6 de la calle Carballo Calero, de la barriada municipal. El Concello a través de sus servicios jurídicos había solicitado de la autoridad judicial que se dejase libre y expedito el piso.

El juez recuerda que la mujer invadió la casa sin derecho alguno, es decir, la situación es de precario. La sentencia añade: «Los pisos del barrio de Recimil son concedidos por el Ayuntamiento conforme a un baremo de necesidades que la demandada simplemente se ha saltado mediante la ocupación material de una vivienda vacía».

El presidente de la asociación vecinal de barrio, Jesús Caselas, ha señalado que al menos existen otros 40 casos de okupas. La propia entidad entregó a la alcaldía una relación de los mismos para solicitar su desahucio.

La lentitud de los procesos

Caselas mostró su satisfacción por la sentencia del juez civil reconociendo que «la Justicia es lenta» y por ello a la asociación le preocupa que se retrasen los lanzamientos porque la permanencia de los ilegales provoca conflictividad en la zona, dijo.

Caselas relacionó el caso de la afectada por el lanzamiento señalado, aprobado por el juez, con los últimos incidentes ocurridos en Recimil cuando un grupo de residentes en el campamento de Freixeiro acudieron en masa a una vivienda del barrio y, utilizando estacas y bates golpearon puertas y ventanas de un piso. «Estos últimos días tuvimos un follón casi a diario», asegura Caselas.

Más celeridad policial

El presidente vecinal es partidario de que la policía tenga mayor capacidad de actuación contra los okupas. Porque, explica, cuando la asociación es conocedora de que se está produciendo una invasión ilegal de un piso vacío y llama a la policía les indican que tienen que formular denuncia porque «si no hay altercados o desórdenes públicos» no pueden actuar.

Siendo un acto flagrante, apunta el portavoz vecinal, la policía tendría que intervenir y poner en la calle a los okupas.

Si se consolida la estancia del ilegal en la vivienda, añade, cuando tras el largo proceso judicial una sentencia establece el desahucio y lanzamiento el o los okupas reciben a la comisión judicial y la policía con la casa abarrotada de gente. Así ocurrió que en un apartamento de 40 metros cuadrados estuvieron residiendo durante días, esperando la fecha, «más de veinte personas».

La vigilancia policial y la colaboración ciudadana han frenado considerablemente las ocupaciones de viviendas vacías. La propia policía ha destacado la importancia de la ayuda que reciben de los residentes, que avisan inmediatamente ante cualquier okupa. La Junta de Seguridad de Ferrol, que coordinada a las policías, abordó el asunto en reciente reunión. La Fiscalía de Ferrol también ha apoyado las órdenes de desalojo dictadas por los jueces, como fue el caso de la sentencia dictada por el Juzgado de Instrucción número 1 por el caso del número 5, 3º A de la calle Cedeira, en Recimil. El Concello continúa con las denuncias.

Hay otros 40 casos de okupas, según el presidente de la asociación vecinal del barrio