El nuevo alcalde apeló al «espíritu de Brión» para superar los problemas
12 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.«Con humildade infinita asumo a responsabilidade de ser o alcalde de todos. Humildade para non sentirme dono de ningún cargo, senón depositario da confianza e da ilusión de tódolos ferroláns». El nuevo alcalde de Ferrol, José Manuel Rey, convirtió su discurso de investidura bilingüe en una declaración de intenciones en la que prometió gobernar «con sensatez y sentido común» y «sin mirar atrás». En su intervención, que dividió, salomónicamente, entre gallego y castellano, se declaró «defensor del municipalismo» y de Ferrol. «Creo en Ferrol y en sus posibilidades. Creo en los ferrolanos y en las ferrolanas. Creo en las capacidades creadoras y transformadoras de un pueblo, que ha demostrado sobradamente su capacidad de trabajo, esfuerzo y sacrificio», aseguró en su particular credo.
Rey Varela empuñó ayer el bastón de mando que lo convierte en el alcalde más joven de la historia democrática de Ferrol, con 35 años, y también el primero en gobernar con mayoría absoluta. Sin embargo, quiso tender la mano «al consenso y al diálogo» con el resto de la corporación. «Los ferrolanos han pedido en las urnas un cambio (...). Ya no valen las viejas soluciones para los problemas de siempre», señaló. «Si un acuerdo se puede adoptar con 25 votos, no nos conformaremos con aprobarlo solo con trece», manifestó. Sus palabras fueron aplaudidas con efusión por un salón de plenos abarrotado y por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, que quiso arropar con su presencia la mayoría absoluta conquistada por el PP en la ciudad.
A la historia se refirió también Rey Varela, que aprovechando la reciente aparición de un ancla del siglo XVIII en la ría apeló al «espíritu de Brión» para hacer frente a la adversidad. Rey Varela también avanzó sus ejes de gobierno: ganar suelo industrial, desarrollo urbanístico, la protección del patrimonio y colaborar con otras administraciones. Todo con una «austeridad» que se reflejará en una simplificación administrativa. «Vou defender a nosa cidade por enriba de todo», concluyó.