Poco a poco, el Stand Up Paddle (SUP) gana adeptos en la comarca
21 mar 2011 . Actualizado a las 16:30 h.Estitxu Estremo recuerda muy bien la primera vez que vio a alguien deslizándose sobre el mar con una tabla y un remo. Ocurrió hace poco más de un año, al sur de Francia, y la persona que acaparó su atención no fue otro que el hawaiano de origen estadounidense Laird Hamilton, uno de los grandes impulsores del Stand Up Paddle Surf, más conocido como SUP.
«Lo vi, me gustó y poco después empecé a practicarlo», comenta Estremo, una vasca que vive a caballo entre Euskadi y Ferrolterra. Campeona europea de longboard, esta deportista forma parte del pequeño puñado de personas que practican SUP en la comarca, al igual que el ferrolano Román Camba, que lo descubrió hace ahora unos dos años.
«En las Rías Baixas está más extendido, pero en esta zona el número de aficionados no llega a la decena y la mayoría procedemos del mundo del windsurf», apunta Camba. Y es que, por regla general, según anota este amante de los deportes acuáticos, a los windsurfistas les resulta más fácil dominar el SUP que a los surfistas, ya que están más acostumbrados a estar todo el tiempo de pie, y además, tampoco les resulta extraño tener las manos ocupadas mientras se deslizan sobre el mar. «En el SUP el remo se utiliza como timón, lo mismo que la botavara en el windsurf», explica Román Camba.
Diferentes usos
La base del SUP consiste en desplazarse por encima del agua con una tabla y propulsarse con un remo, pero, a partir de ahí, cada uno lo usa según sus gustos. «Puedes utilizarlo para hacer surf en las olas, pero también para hacer travesías cuando el mar está más tranquilo o para dar paseos por ríos y lagos», anota Camba.
Aunque en España empezó a practicarse hace apenas dos años, el SUP ya cuenta con una buena legión de aficionados en el País Vasco y Fuerteventura. Y en Estados Unidos hace ya tiempo que hace furor gracias a las muchas celebrities que se han apuntado a la moda de remar sobre las olas. Pero... ¿qué ocurrirá en este apartado rincón de Galicia? ¿Tendrá aquí futuro el SUP?
Estitxu Estremo opina que la práctica de esta modalidad «irá a más», aunque cree que no desbancará nunca al surf, porque «los equipos son más caros», y además, «resultan más difíciles de transportar, ya que las tablas son más grandes».
Román Camba, en cambio, se muestra más optimista: «Creo que el SUP tiene muchísimo futuro, porque es muy divertido, te ayuda a ponerte en forma muy rápido, y además, para la gente que nunca ha practicado ningún deporte de agua, resulta más fácil de aprender que el surf».
Eso sí, para evitar problemas, Camba considera que los aficionados al SUP deben ser muy respetuosos con los surfistas. «Hay que guardar las distancias y tener mucho cuidado, porque las tablas de SUP pesan mucho más que las de surf, en torno a unos ocho o nueve kilos, y si le caen a alguien encima le puede hacer mucho daño».
En cuanto al coste que acarrea la afición, tanto Estitxu como Camba coinciden en que una tabla «decente» conlleva un gasto de entre 800 y 1.300 euros, mientras que para el remo se hace preciso desembolsar entre 150 y 300, aunque existen equipos de segunda mano mucho más asequibles. Una vez con ellos en la mano, tan solo hace falta coger el coche y plantarse en una playa. «Solemos ir mucho a Doniños, San Xurxo y también a Pantín, que es mi preferida», dice Camba.
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