¿Cómo puede haber ocurrido esto?, dicen los políticos asustados ante el desastre de la playa de Cariño, antes limpia y cristalina, ahora con su arena negruzca, cementada y de pestilente olor. ¿Por qué será? Será que en el puerto exterior se permite la descarga de clínquer, a paladas y cielo abierto, sin evaluación medioambiental, formando nubes de hasta 30 metros de alto, de material polvoriento. ¿Por qué será que es el único de España que lo realiza sin tolvas ecológicas o circuito cerrado, de manera que se impida el contacto con el aire? Todo esto en unas instalaciones de construcción muy reciente: El puerto del siglo XXI, decían aquellos políticos... Será porque hace un año se vertieron 12.000 litros de biodiésel al mar, junto a la playa de Cariño, y nunca se llevaron a cabo trabajos de limpieza. Será, quizás, porque ninguno de ellos, en los últimos cuatro años, ni en la Xunta, Costas, Autoridad Portuaria y Concello de Ferrol, se considera el responsable de vigilar que las descargas de clínquer se realicen con control y planes de impacto ambiental, siendo como se sabe lo gravemente perjudicial que es para la salud de las personas y el medio ambiente este cemento. Eso es quizás lo más triste para nuestra playa: que a pesar de que desde nuestra asociación de vecinos se alertó a todas las administraciones, sabiendo todos los colores políticos el grave atentado al medio ambiente que se estaba cometiendo y el perjuicio para la salud de las personas que viven y trabajan en la zona, todos, por acción u omisión, fueron consentidores de lo que ahora se asombran: una playa de la que disfrutaban todos los ferrolanos se ha convertido, por el noble arte de la política, en un basurero, como deberían estar las conciencias de los responsables de este atentado ecológico. Y para colmo de la desidia, indolencia o ineptitud, todavía no se ha actuado con la urgencia que requiere la recuperación del arenal de Cariño: dragado y sustitución de la arena, eliminación de la masa compacta de cemento, y regeneración del arenal. ¿Por qué será?