Lo antiguo hace negocio en Ferrol

FERROL

Una veintena de puestos exhiben objetos insólitos en la tercera edición de la feria

02 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

A Ferrol le van las antigüedades. Lo dicen los expertos de este mercado y el interés que despierta cada nueva feria que se celebra en el municipio. La que este fin de semana acoge el recinto ferial de Punta Arnela es la tercera edición de una cita que atrae por igual a coleccionistas, amantes de la decoración y curiosos. «Hay pocos muebles», se quejaba una joven tras visitar el pabellón número 5 de FIMO.

Lo explicaba el responsable de la organización de la cita, Antonio Vilaco: «Normalmente, os mobles teñen pouca saída nestas feiras. ¡E iso que nunha en Teruel vendéronse todos o primeiro día!».

Si lo que se busca es mobiliario, los visitantes pueden escoger entre armarios, aparadores, mesas, sillas, cabeceros de camas y otros enseres para el hogar. Pero si lo que quieren es curiosear, los 19 puestos instalados pueden satisfacer las exigencias de los más ávidos: parchís de la época de la Guerra Civil, raquetas antiguas, muñecas recortables con vestidos magnéticos, un curioso y artesanal cinturón de castidad, originales pulseras realizadas con tenedores antiguos de plata por 45 euros y hasta el mascarón de la puerta de una casa derruida en Toulouse.

Desde Francia

Los dos últimos pueden encontrarse en el puesto del francés Didier Matour. En él, Natalie Azéma despacha también mantelerías bordadas de principios del siglo XX, cristalería de Lalique o prestigiosos cuchillos. «Se vende mejor en España que en Francia», asegura, después de años de experiencia. Sin embargo, reconoce que, aproximadamente desde diciembre, la crisis ha hecho su aparición en los resultados de ventas.

Pero Ferrol es una buena plaza. «Das que mellor está funcionando en Galicia, e moito mellor que a de Santiago... e alí había 29 anticuarios», asegura Vilaco. Desde Francia, Portugal, Barcelona, Madrid y de otros puntos de la geografía española proceden los puestos que acuden esta vez. Pero la alargada sombra de la crisis «sempre merma». Por eso la organización no aspira a repetir el espectacular resultado de la segunda edición, cuando recibió 3.200 visitas.

Tiempos de crisis

«Están los tiempos muy achuchados», coincide Alberto Murias, un numismático coruñés que ha traído a Ferrol un cargamento de monedas y billetes de todo el mundo. ¿Lo más curioso? «Todo», contesta el locuaz empresario. Y se explica: «Aquí la gente viene a buscar cosas para el coleccionismo». Y por ello, el valor muchas veces depende de lo que busque el aficionado y visitante.

Pero por dinero que no sea: quienes tengan interés en gastar podrán adquirir cuadros que superan los 9.000 euros. Para los bolsillos más ajustados, hay libros, fascículos, discos, muñecos y una cantidad ingente de quincalla por apenas unos euros.

La feria que hoy se cierra en Ferrol tiene próxima parada en Lorca (Murcia) y visitará este año Burela, Pontevedra y A Coruña.