La historia de Ferrol, en suspenso

Luís A. Núñez

FERROL

El Concello espera desde hace dos semanas a que Patrimonio emita un informe sobre los posibles restos de la muralla del siglo XVIII que aparecieron en Canido

11 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La Administración autonómica ha sumido al Concello de Ferrol en un concurso televisivo en el que el Ayuntamiento aguarda en su atril a que el presentador destape el premio que hay detrás de la casilla roja. Esa es la manera en la que se desarrolla la espera mientras la Dirección Xeral de Patrimonio, dependiente de la Consellería de Cultura, emite un informe sobre el último hallazgo histórico que tiene en ascuas al barrio de Canido, los posibles restos de la antigua muralla defensiva aparecidos el 25 de septiembre junto al Acceso Norte a raíz de unas obras de saneamiento. La diferencia es que, en este caso, el redoble de tambor dura ya más de dos semanas, mientras los supuestos restos del siglo XVIII se deterioran a la intemperie.

Así se desarrollaron hasta ahora los acontecimientos. La primera fase del concurso comenzó el viernes 25. El Concello se desplazó al lugar, entre la incorporación de la carretera alta del Puerto a la autopista y la salida hacia A Malata, después de que vecinos de Canido alertasen de la aparición de un tramo de pared de mampostería de pizarra similar a la de la antigua muralla. Técnicos del departamento de Urbanismo acudieron al lugar y decidieron paralizar las obras en ese punto y pedir la mediación de los expertos de Patrimonio de la Xunta, que son los que toman las riendas en estos casos y marcan las directrices a seguir por la administración local.

La paralización no afectaba en gran medida a las obras de la empresa que tiende el saneamiento en la zona oeste de Canido (Urbaser), pues la mayor parte del trabajo ya estaba hecho en el tramo afectado.

Denuncia del Seprona

A principios de la semana siguiente, el concejal de Urbanismo, Ángel Mato, anunció las medidas a tomar, incluida la inmediata comunicación de lo ocurrido a Patrimonio. Pero se le había adelantado otro jugador. Al parecer, una entidad ecologista formuló una denuncia ante el servicio de protección del medio ambiente de la Guardia Civil, el Seprona. Y este organismo remitió su informe a la Xunta antes de que lo hiciese el Ayuntamiento.

A los pocos días, el gobierno local ordenó balizar la zona, y así sigue hasta el día de hoy sin siquiera conocer la recomendación que hará el técnico de Patrimonio. Según fuentes de la Xunta, consta que un experto se trasladó la semana pasada a Ferrol para inspeccionar ese tramo de muro. Pero ni palabra sobre el veredicto final. Se trata de una pared de unos tres metros de longitud apoyada en un desnivel del terreno y forma un ángulo de noventa grados que se interna en la pendiente. En el medio, se puede ver con claridad un ventanuco parecido a una tronera.

Entre matorrales y zarzas

Para aderezar el show con minutos extra de programa, algunos mayores de la zona señalaron que recordaban haber visto ese muro ahí hace años, cuando desde Canido se bajaba por una senda que iba a dar a ese mismo lugar para acceder después a la antigua playa de Copacabana. La maleza se hizo dueña del terreno y esa pared de piedra desapareció bajo los matorrales y las zarzas.

Con la reciente limpieza, realizada en el terreno para llevar las canalizaciones del saneamiento, afloró de nuevo la muralla. La diferencia es que la vegetación y la tierra la han deteriorado, y algunas piedras parecen estar a punto de desprenderse. Antes eran las zarzas las que sostenían el terreno. Ahora, cualquier aguacero puede echarlo todo abajo.

Mientras tanto el Concello sigue a la espera del dictamen de Patrimonio. En cualquier caso, el concejal Ángel Mato señaló este viernes que esperaba que el informe de los expertos llegase a sus manos en los próximos días. Eso sí, da a entender que ese documento no será determinante y que conocer la verdad sobre el origen de ese muro supondrá hacer otros estudios más detallados. De ser así, lo más probable hacia lo que apunta el edil de Urbanismo es a que deba ser el propio Ayuntamiento el que encargue el análisis.

Pero solo es la suposición de un concursante que espera a que el presentador de Patrimonio le dé la vuelta a la casilla roja y desvele el desenlace del show.