Nuestro primer protagonista de La Mirilla se llama Felipe Riola Parada , tiene 30 años y es de Narón . Este joven arquitecto -que actualmente dirige, junto a otros compañeros, el Estudio Desescribir de A Coruña-se cuela hoy en esta página porque acaba de obtener el segundo premio del concurso CIS Madeira , organizado por esta entidad y la Universidade de Santiago en el marco de un curso de posgrado de la Politécnica de Lugo sobre el uso de la madera en las edificaciones. Según nos explica el propio Felipe, de lo que se trataba en este certamen era de elegir la mejor propuesta para convertir una antigua estación de tratamiento de agua potable situada junto al Miño en un Museo de Pesca Fluvial , y utilizando para ello, como material fundamental, la madera. Felipe le estuvo dando muchas vueltas a la cabeza y al final ideó un proyecto que llama la atención por dos cosas. Por un lado, porque propone el empleo de madera de eucalipto laminado, «un producto emerxente que é moi resistente e de producción galega». Y por otro, porque plantea que el principal espacio expositivo de ese futuro museo se ubique en una estructura cilíndrica -un antiguo decantador que se utilizaba para el tratamiento del agua- por la que se puede ascender y descender a través de una rampa helicoidal. El caso es que su propuesta debió de convencer al jurado, porque Felipe se llevó el segundo premio por detrás de Francisco Basanta , que consiguió el primero, y por delante de Laura Alberti , que se hizo con el tercero. ¡Enhorabuena! En Sargadelos. El chico del que les voy a hablar ahora pertenece a una saga familiar tocada por el don del talento. Es hijo de los escritores Guillermo Llorca y Ánxela Loureiro , y sobrino de ese gran maestro de los pinceles que es Jorge Llorca , quien, además, acaba de debutar en el mercado editorial (que no en la literatura) con su libro de relatos O salto de can . Así que con todos estos antecedentes sanguíneos a nadie puede sorprender que Mario Llorca Loureiro , ese chico del que les hablaba, se haya ido también por los derroteros artísticos. En su caso, lo que lo tiene completamente obnubilado es la fotografía. Y si ustedes lo quieren comprobar, no tienen más que darse un paseo por Sargadelos , porque allí, desde el pasado viernes, este nuevo Llorca de las lentes y el objetivo exhibe Luces del Mundo , una exposición que reúne imágenes de lugares tan distantes y dispares como Londres, Marruecos o la India. Dicen que el único hilo que teje las fotografías de la muestra es la luz. Mientras que la aguja es el tiempo. ¿El resultado? Un mosaico de imágenes que no se pueden perder. Ganadores «de chupete» en la Milla Urbana de la Antonio de Escaño. Y hoy nos despedimos de todos los fisgones de La Mirilla con un poco de deporte, que nunca viene mal. En concreto, les queremos hablar de la segunda edición de la Milla de la Armada , una competición que se celebró hace unas dos semanas en la Escuela Antonio de Escaño de Ferrol, con motivo de la conmemoración del Día de las Fuerzas Armadas . Según nos explica Víctor Villar , jefe de deportes de la antigua Esepa, la milla fue todo un éxito y logró reunir a unos 320 participantes. Este año, como novedad, se celebró una carrera en categoría chupete -para niños de entre 3 y 4 años-, en la que participaron un buen puñado de pequeñajos. Tuvieron que correr cien metros y, finalmente, los que se llevaron los laureles fueron Mario Villar Veiga , que se colgó la medalla de oro; Rodrigo Villar , que se hizo con la plata; y Blanca Alvariño Montero , la única chica (de tres añitos) que consiguió subirse al podio, donde recibió el bronce. Además, el atleta del club Ría de Ferrol Santiago García Rodríguez llegó de primero en la final de la categoría junior-sénior. Y Mauricio Martín Nunes , de la Antonio de Escaño, fue el único miembro de la Armada que consiguió subirse a lo más alto del podio. Lo hizo en la categoría de veteranos, donde también participó Julián Bernal , el atleta ferrolano de 90 años que cuenta en su haber con dos plusmarcas mundiales.