«En la España del XVIII el ejército impulsó la ciencia»

FERROL

El historiador García Hurtado reivindica el afán modernizador y el legado de las academias militares del Siglo de las Luces

22 abr 2009 . Actualizado a las 12:36 h.

Manuel-Reyes García Hurtado, profesor de Historia Moderna de la Universidade da Coruña, experto en el Siglo de las Luces y autor de monografías como Traduciendo la guerra: influencias extranjeras y recepción de las obras militares francesas en la España del XVIII , subraya el afán modernizador puesto en práctica por el ejército español durante el tiempo de la Ilustración. El lunes, en el campus de Esteiro, durante la conferencia inaugural del ciclo El Ejército Español en el XVIII. Soldados de la Ilustración , reivindicó el legado de las academias militares impulsadas por los primeros borbones.

-Usted, que se formó, entre otros centros, en la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París y que fue Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidade de Santiago, reivindica figuras como la del escritor José Cadalso, a quien las letras recuerdan por su obra pero olvidando a menudo... que murió en combate.

-Sí, que murió en combate en 1782, durante el asedio de Gibraltar y poco después de haber sido ascendido a coronel, al impactarle en la sien la metralla de una granada. Y el suyo no es un caso único. Fueron muchos los grandes científicos y literatos del siglo XVIII que pasaron por el Ejército, y que prestaban un doble servicio a España: por un lado, con el ejercicio de las Armas; y por otro, a través de la cultura.

-La llegada de los Borbones cambió el ejército español para siempre...

-Desde luego. Hay un antes y un después de la llegada de los Borbones a España. Con ellos, por ejemplo, desaparecen los tercios y aparecen los regimientos. Y se cambia el nombre de los grados, siguiendo el modelo francés. Hay que tener en cuenta, además, que eso sucede en un período de guerras, por lo que los cambios buscan sobre todo la funcionalidad y la racionalidad. Su transformación tiene un objetivo claramente práctico.

-¿Y sobre qué se asentó ese cambio?

-Se asentó sobre el convencimiento de que un oficial del ejército debía formarse científicamente.

-O sea, que sus planes de estudios...

-Tenían en un lugar preferente las matemáticas. Y también estudiaban física, química, astronomía... Para los alumnos de las academias militares del XVIII se traducían los textos más avanzados de la época. Lo mejor de cuanto se estaba publicando en Europa. Los oficiales de entonces hablaban y leían perfectamente francés, además de estudiar también inglés.