El temporal arrancó el percebe de las rocas y hace peligrar la campaña

FERROL

El temporal del pasado fin de semana pasó por la comarca como un suspiro, durando apenas tres días. Sin embargo, dejó poso, sobre todo, en las expectativas que los mariscadores tenían para estas fechas señaladas. Las fuertes rachas de viento y las olas que alcanzaron los nueve metros dejaron limpias las rocas del Ortegal del más cotizado de los mariscos: el percebe. Si a esta circunstancia se le suma, por un lado, la proximidad de la Navidad; y, por el otro, que el mar dificultó en gran medida el trabajo durante el mes de noviembre, se concluye que la campaña no será tan fructífera como se preveía.

Los profesionales de Cedeira salieron ayer por primera vez a faenar desde hacía varias semanas. Serxio Ces, presidente de la agrupación de percebeiros, señaló que se encontraron con las rocas limpias tanto de percebe como de mejillón: «O que quedou foi o que estaba nos recunchos das pedras».

Esta situación no es nueva y se repite prácticamente todos los años por estas fechas, debido al mal tiempo que predomina en el mes de diciembre. Sin embargo, los mariscadores tenían la esperanza de que el temporal fuerte, típico de finales de año, se retrasase en esta ocasión un poco más. «Iremos igual todos os días que poidamos, a coller o que quede, porque por pouco que sexa, se vende moi ben», indicó Serxio Ces.

Las capturas de ayer fueron discretas. El presidente de los percebeiros explicó que le faltaron tres kilos para llegar al tope diario, que está fijado en diez.

Mal noviembre

Echando la vista atrás, los productores confiesan que, pese a que la lluvia apenas hizo acto de presencia, el mar castigó bastante al sector durante el pasado mes. Hasta el punto de que, como explica el patrón mayor de Cariño, Juan Manuel Fachal, «no se salieron todos los días que había permiso, ni mucho menos».

Para colmo, las previsiones meteorológicas no son muy halagüeñas, y todo parece indicar que el mar, lejos de estar como un plato, dificultará la labor de los percebeiros del Ortegal. Si la escasez de capturas continúa en los próximos días, el precio del marisco subirá como la espuma. De momento, ya se situó por encima de los 150 euros. Otros años superó los 200.