Los Valdés avivan el Jofre

FERROL

Chucho y Bebo llenaron el teatro de una música sin fronteras en una noche de magia y fusión al piano

22 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Poder ver actuar juntos a Bebo y Chucho Valdés siempre es un privilegio. Pero más todavía si actúan en un teatro como el Jofre, en un edificio del siglo XIX en el que la acústica se cuidó con un esmero que hoy resulta poco menos que impensable, y la música de los dos maestros cubanos suena como un auténtico regalo en este tercer milenio que ya camina con paso firme por los calendarios. Antes de salir al escenario, padre e hijo habían comentado ya que actuar en teatros de estas características no es cualquier cosa. Y a fe que anoche estuvieron ellos muy a la altura de toda la expectación que despertaban. El publicó acabó bailando sobre el Jofre al son de Lágrimas Negras .

El Jofre, naturalmente, se llenó. Las entradas, de hecho, llevaban días vendidas, y fueron muchas las personas que no pudieron verles actuar. Y hay que dejar constancia de que si verles actuar por separado es un auténtico espectáculo, escuchar a Bebo y a Chucho Valdés (éste salió primero y estuvo las dos horas junto al piano) juntos sobre el escenario es algo que no se olvida fácilmente. Descendientes de gallegos, los dos intérpretes, a los que la música ha vuelto a reunir ahora dice que, cuando están en Galicia, sienten que, de alguna forma, están en una casa familiar, como familiar era ayer el ambiente. En el Jofre se sentían a gusto. Se les notaba. No es Ferrol una ciudad cualquiera: es donde empieza Europa, en efecto, pero donde comienza el Atlántico también.