La mejora de los hábitos alimentarios ?y los avances sanitarios son las razones que explican esta tendencia
01 ago 2007 . Actualizado a las 03:10 h.a CORUÑA | Los gallegos viven más que hace un lustro. Las últimas Estimaciones de la Población Actual elaboradas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran cómo la esperanza de vida se ha dilatado un año para hombres y mujeres desde el 2002. Una mejora de los hábitos alimenticios, unida a los avances dentro del sector sanitario y al incremento de la calidad de vida son los factores que favorecen esta tendencia.
El dato resulta especialmente destacable en el caso de los varones. Al contrario de la tendencia generalizada en toda España, donde el crecimiento se ha desacelerado ligeramente entre el 2006 y el 2007, los miembros del sexo masculino de la comunidad viven ahora una media de 77,56 años, 0,02 más que hace doce meses.
En el caso de las mujeres, la tendencia concuerda más con lo que ocurre en otras partes del territorio español, que baja de los 84,28 años hace un año a los 84,14 actuales.?Aunque los gallegos superan la media -sólo unos meses en el caso de los varones y cerca de un año en el de las mujeres-, los navarros son los españoles más longevos al alcanzar los 85,31 años en el caso de las féminas y los 78,33 en el de los varones. Detrás de ellos están también los riojanos y castellano-leoneses, que viven una media de 85,07 y 85 años, respectivamente.
Los datos son todo un logro, pero también deben invitar a la reflexión, según explica el responsable de la unidad de Psicogeriatría del Hospital Clínico Universitario de Santiago y profesor titular de Psiquiatría de la institución académica compostelana, Raimundo Mateos.
Este experto en gerontología explica que el aumento de la esperanza de vida es un hecho generalizado en todos los países desarrollados y, por tanto, un logro muy importante.
En este sentido, destaca que España se sitúa a la cabeza de Europa en longevidad. Y es que las españolas ocupan el tercer lugar entre las mujeres que más tiempo viven en todo el mundo, por detrás de las japonesas y las taiwanesas.
Envejecimiento poblacional
Pero eso, explica Raimundo Mateos, implica también un envejecimiento poblacional que, en el caso de Galicia, no se compensa con el número de nacimientos, una media de 1,04 por mujer. «Hay que pensar que esto acarreará una serie de problemas relacionados con la dependencia, ya que hay muchas enfermedades que se agudizan con la edad que crean un importante grado de dependencia», comenta este geriatra.
Por esta razón, apunta la urgencia de combinar las políticas de fomento de la natalidad con otras dirigidas a ayudar a las familias con mayores. «Hay que idear soluciones imaginativas para que los mayores tengan una vida aceptable», indica.