Fallece a los 83 años el mago Juan Tamariz, el maestro de ilusionistas que cambió la manera de entender la magia

David Cofán Mazás
David Cofán REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Juan Tamariz durante un espectáculo de «Magia Potagia» en Santiago, en el 2010.
Juan Tamariz durante un espectáculo de «Magia Potagia» en Santiago, en el 2010. PACO RODRIGUEZ

Sus apariciones televisivas y humor estrafalario lo catapultaron a la fama

19 ago 2026 . Actualizado a las 20:50 h.

Juan Tamariz, el entrañable mago que traspasó la pequeña pantalla con sus divertidas lecciones de ilusionismo, falleció este martes a los 83 años en el hospital San Carlos de Madrid. Su muerte deja un legado eterno como maestro de ilusionistas, convertido en una de las figuras más influyentes a nivel mundial en este arte. Su hija, la también ilusionista, Ana Tamariz, anunció el fallecimiento en redes sociales: «Su recuerdo y su inconmensurable obra estarán siempre con nosotros», declaró.

Fascinado por la magia desde muy pequeño, Juan Tamariz empezó a hacer trucos con tan solo cuatro años. En paralelo a sus estudios, el joven ilusionista participaba en festivales mientras realizaba sus primeros cameos en televisión. En 1961 entró en la Sociedad Española de Ilusionismo. Su nombre empezaba a sonar con más fuerza, acumulando galardones allá donde actuaba, como un segundo puesto en el Congreso Mundial de 1970 en Ámsterdam o el Gran Premio Nacional de 1972.

Sin embargo, fue en París donde la carrera de Juan Tamariz despegó hasta límites insospechados. En 1972 se proclamó campeón del mundo en cartomagia en el Congreso Mundial de París. Su espectáculo quedó en la retina de los espectadores hasta el punto de bautizarlo como «el número de París».

Pero además de su innegable don para la magia, Tamariz desprendía un magnetismo especial. Pronto se convirtió en un entrañable personaje para millones de familias asombradas con sus espectáculos de ilusionismo en televisión y ese humor tan particular.

Desde la década de los setenta fue un habitual en la pequeña pantalla, siendo especialmente conocido por interpretar al tacañón Don Estrecho en el concurso Un, dos, tres... responda otra vez. Entre otros, también participó en el programa infantil El Recreo, donde deslumbraba a los más pequeños con los juegos de cartas. En la década de los ochenta presentó en Televisión Española (TVE) Por arte de magia y Magia Potagia, pasando a Telemadrid en los noventa para conducir Chan-tatachan junto a Alaska. Posteriormente fue habitual en diferentes espacios de entretenimiento como Nada por aquí, de Cuatro, el cual dirigió.

Más allá de la televisión, Juan Tamariz recorrió España y medio mundo haciendo las delicias del respetable con diferentes actuaciones en las que mezclaba como nadie magia y humor. Asimismo, publicó diversos libros para magos como la enciclopedia La increíble historia de la magia.

El bardo del violín invisible

Juan Tamariz deja para el recuerdo incontables trucos, pero en el imaginario colectivo a buen seguro resonará antes que nada el «nananianananana..» que entonaba mientras tocaba un violín invisible. Un sencillo gesto que arrancaba sonrisas y aplausos, ejemplo perfecto del magnetismo que poseía.

«Para mí, salir al escenario es una fiesta», comentaba en su última entrevista para La Voz de Galicia. Corría el año 2017 y preparaba su nuevo show en A Coruña. Tampoco será fácil olvidar su «tachán», cada vez que dejaba boquiabiertos a los espectadores. «No es más que una demostración de júbilo, no es un personaje, soy yo mismo», confesaba en estas páginas.

En el ocaso de su carrera recibió multitud de reconocimientos de gran prestigio como el premio Masters Fellowship, el mayor galardón de la magia que otorga la Academia de Artes Mágicas de Hollywood, que recibió en el 2013. Tres años antes le fue concedida la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. En el 2019 fue condecorado con dos galardones muy especiales la Medalla de Oro de Madrid y el premio a la Trayectoria Mágica.

 Los magos lloran a su icono: «Tu violín seguirá sonando»

El fallecimiento Juan Tamariz ha generado el homenaje de muchos de los admiradores de su arte, en especial de quienes le consideran su maestro. «Hoy nos ha dejado uno de los magos más grandes de todos los tiempos», ha asegurado el Mago Pop, que añade: «Tu violín invisible seguirá sonando». «Un genio que ha sido inspiración para generaciones de magos e ilusionistas de todo el mundo. Un pozo infinito de sabiduría, un apasionado de nuestro arte y uno de los mayores divulgadores de la historia de la magia», ha añadido en Instagram.

Por su parte, el también mago Jorge Blass, que fue uno de sus alumnos, ha afirmado, en declaraciones a TVE recogidas por EFE, que Tamariz era «el último gran maestro que quedaba en el mundo de la magia», y una persona generosa «que ha transmitido su arte a muchas generaciones». «Es una persona genial que todos los magos del mundo admiramos y que ha sido un antes y un después en nuestro arte», remarcó Blass, quien advirtió: «no somos conscientes en España del alcance de la genialidad de un artista como Juan Tamariz».

Para el mago y empresario estadounidense Randy Pitchford «hemos perdido al más grande mago de nuestra época». «Estoy agradecido de que haya estado con nosotros y de haberlo conocido. Es devastador perder a Juan», ha señalado en X. El mentalista Anthony Blake, en RNE, lamentó lo que considera «una gran pérdida».

También ha habido reacciones del mundo de la política, como la del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida: «Madrid despide a Juan Tamariz, el gran maestro del ilusionismo. Un genio de la magia que hizo soñar a varias generaciones con su talento, su humor y una forma única de hacer posible lo imposible».