La Mirilla
21 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Nació en una casa de Ferrol Vello, a muy pocos metros del mar. Y, tal vez por eso, al cantautor Andrés Suárez (Ferrol, 1983) hay veces que vivir en Madrid se le hace un poco cuesta arriba. «Cada tres meses tengo que volver, es lo máximo que aguanto sin ver el mar», confiesa sin pudor. Este fin de semana ha dejado la capital, donde reside desde hace ya tres años, para volver a casa y subirse al escenario de teatro Jofre , donde mañana por la tarde (20.30 horas) presentará su segundo disco. El trabajo, que llega tres años después de De ida -su debut en el mercado discográfico-, desprende el aroma de la mar salada por sus cuatro costados. No hay más que fijarse en el título: Maneras de romper una ola . «Éste es un disco más maduro y más pensado que el primero; todas las canciones giran en torno al mar, como también gira en torno a él mi vida», me cuenta Andrés en un descanso del ensayo que esta mañana le ha llevado al Jofre. En el disco hay canciones como Baleo , que el cantautor dedica a su padre, un amante de la playa de Valdoviño del mismo nombre, o Marinero , que es un pequeño homenaje de Suárez a Ramón Sampedro . De mar hablan las canciones de Suárez y también muy marino fue su proceso de grabación. El artista ferrolano tuvo la suerte de que el cantautor vasco Tontxu le produjese el disco y de que aceptase grabar el disco en Neda, en los estudio Bajo Cero de Anca , a muy pocos metros de la ría ferrolana. «Tontxu y yo nos conocimos en la sala Libertad 8, de Madrid, le gustó mi trabajo y quiso producirme el disco, algo que hace por primera vez», explica Andrés la mar de contento. Si ustedes quieren descubrir cómo suena su música no tienen más que presentarse en el Jofre mañana mismo. Allí podrán comprobar la madurez de un joven que comenzó tocando por los bares y cafés de Ferrol -de la mano de grupos como Los invitados o Etcétera -, descubrió que podía dedicarse a la música en Santiago, y finalmente se marchó a Madrid para cumplir su sueño. El de ser cantante. Unos que llegan... ...y otros que se van. Como dice la canción. Sí, de música va la cosa. Aunque La Mirilla rinde hoy honores a la sala DZine de San Sadurniño. Pocos años tiene de andadura este proyecto, pero le han servido para alzarse con la mención de dinamizador cultural, no sólo del municipio, sino que ha sido un referente para toda la comarca. Por su escenario pasó lo mejorcito de los grupos musicales de Ferrolterra, y también de fuera, claro. Por esto y mucho más, hasta pronto. Y como no se podían ir de vacío, la organización ha preparado para hoy un concierto a cargo de las agrupaciones Guezos y Potemkim, será a las once de la noche. Mañana, a modo de despedida, habrá una fiesta de San Xoán llena de sorpresas. Los escolares del centro naronés de A Solaina, en el barrio de Santa Cecilia, aprendieron ayer una lección. El pabellón polideportivo de Campo da Rata se convirtió de mañana en un improvisado circuito de seguridad vial en el que los pequeños pudieron aprender sobre el terreno las normas básicas a seguir cuando se conduce un vehículo, ya sea una bicicleta, un monopatín o un coche, o como simples peatones. Una buena forma de finalizar el curso con la que será, con diferencia, una de las clases más amenas que hayan recibido los escolares a lo largo del año académico. Ahora sólo les queda poner los conocimientos en práctica durante las vacaciones de verano. El almirante José Ángel Sande Cortizo abordó ayer en el salón de actos del campus de Ferrol en Esteiro la necesidad de las Fuerzas Armadas hoy en día en España, así como el futuro del cuerpo castrense. Esta conferencia sirvió para coronar el acto de clausura de la Cátedra Jorge Juan. Apasionante temática la que trató ayer en la sede de la Fundación Caixa Galicia José Antonio Flórez, estudioso especializado en hallar las mejores recomendaciones para que los mayores lleguen a la máxima edad de una manera activa y alcanzando la felicidad.