Reportaje | Una tradición otra vez en auge Los vecinos de Espasante recuperaron el verano pasado, tras dos años de parón, la costumbre de cebar a un marrano; en unas semanas, otro animal campará a sus anchas por el pueblo
16 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?a singular tradición de cebar al cerdo Antón por las calles de Espasante, en Ortigueira, se afianza de nuevo en la parroquia. Tras dos años de parón, los vecinos recuperaron el verano pasado esta costumbre, que tendrá continuidad también en el 2007. De hecho, en un par de semanas, un nuevo marrano campará a sus anchas por las vías de la localidad. Lola Blanco integra junto a tres personas más -Óscar, Santi y Josefa- la comisión de fiestas de San Antonio de este año. Con motivo de la festividad, el pasado domingo, se renovó la composición del grupo de personas encargadas de organizar las patronales y hacerse con un cerdo para rifarlo el 6 de enero. «Antes de que se perda a tradición, preferimos integrar a comisión», afirmó la vecina. Recaudación El fin de semana que viene, durante la celebración de San Juan, los cuatro organizadores se pondrán manos a la obra para recaudar el dinero suficiente para hacerse con el cerdo Antón. «Debe custar uns cento e pico euros, hai que compralo pequeniño», explicó Blanco. De todas formas, es posible que no haga falta invertir ese capital. «Hai un veciño de aquí, da parroquia, que ofreceunos un porquiño, se finalmente non é así, iremos a unha granxa a compralo, pero Antón vai a haber», sentenció Lola Blanco. A finales de mes, el marrano, con un cencerro atado al cuello, correteará por las calles de Espasante. Aunque todos los vecinos colaboran en la manutención del animal, los integrantes de la comisión de fiestas son los encargados de velar por que el cerdo llegue espléndido y rollizo al 6 de enero. «Temos unha cadra para gardalo, tamén andará polas rúas, pero hai que ter coidado porque pasan moitos coches», destacó Lola. Rifas Una vez que la comisión se haga con el marrano, se empezarán a vender los boletos para rifar al animal. En la pasada edición de las fiestas, no apareció el propietario del boleto premiado, por lo que fueron los propios miembros de la entidad organizadora los que se quedaron con el famoso cerdo. Aunque en junio del año 2006 hubo, durante unos días, incertidumbre por si finalmente se constituiría la comisión que se encarga de conseguir un puerco para el sorteo, en esta ocasión, la continuidad de la ancestral tradición estaba asegurada: «É moita atracción para os turistas que veñen de fóra, non podemos deixar de facelo. O ano pasado viñeron moitas televisións a filmar ao animal». Ya falta poco para que Espasante gane un año más un nuevo habitante, ya que como dicen, «Antón é un máis do pobo».