La falta de acuerdo entre cofradías para la gestión de las instalaciones frena su construcción Pesca anuncia medidas urgentes para desbloquear una inversión de dos millones de euros
20 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l proyecto para la construcción de la lonja única de la ría de Ferrol en la ensenada de Caranza acumula ya más de cinco meses en una situación de aparente parálisis. La baraja se rompió en abril por discrepancias sobre el modelo de gestión de las instalaciones entre los tres pósitos que las explotarán: las cofradías de Ferrol, Mugardos y Barallobre. Hasta el momento, poco o nada se ha avanzado en este terreno, tal y como indicaron ayer fuentes oficiales de la Consellería de Pesca, promotora del plan. «As cousas están igual», apuntaron. A consecuencia de esta situación se encuentra en el aire una inversión de dos millones de euros. La Autoridad Portuaria Ferrol-San Cibrao sufragaría 1,2 millones y las arcas autonómicas los 800.000 euros restantes. Desde Pesca se resalta la importancia de sacar adelante una iniciativa que, en principio, había sido diseñada para que estuviera operativa a comienzos del próximo año. Por este motivo, desde la consellería se apunta que se pondrán en marcha medidas con carácter inmediato para desbloquear la situación, aunque por el momento se ha eludido especificarlas. ¿Cuáles son los principales escollos? Una vez salvado uno de los más importantes -la selección del lugar en el que se ubicará la lonja- falta decidir el peso específico que cada cofradía tendrá en el ente encargado de gestionarla. Sumarse a este organismo requiere un gasto para cada pósito al que se resisten, especialmente, las mariscadoras de Mugardos, cuyo número de socios es menor. La toma de decisiones es otro de los problemas. Barallobre y Mugardos se oponen a que esta responsabilidad se reparta en función del número de afiliados de cada cofradía, ya que es Ferrol la que tiene unas cifras más elevadas y, por lo tanto, temen que la dirección de la lonja quede en sus manos.