Crónica | Una mañana de astronomía El fenómeno pudo ser contemplado en la plaza de Amboage, donde se reunieron alrededor de cien personas para ver un hito que no se repetirá hasta el 2117
08 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Al sol le ha salido un lunar, o por lo menos durante las seis horas que duró el tránsito del planeta Venus por el sol. Una pequeña mancha que pudo verse en la plaza de Amboage gracias al telescopio solar instalado por la Sociedade Galega de Historia Natural. El invento, de los franceses, sorprendió a los asistentes por su pequeño tamaño, pues esperaban un cañón de observatorio de mayores dimensiones. El mecanismo de funcionamiento es sencillo: «Una óptica por la que entra el rayo solar. Tiene un punto de reflexión y se proyecta sobre una pantalla», explicaba a los curiosos el responsable del telescopio Paulino Gasalla. Dicha proyección fue la culpable de que la imagen se viese al revés. La gente se agolpó en torno al curioso invento con un objetivo, ver el tránsito. Sin embargo muchos no sabían qué mirar: «No veo nada. ¿Qué es el puntito?». El puntito pudo verse con total nitidez desde las 10.00 hasta el mediodía, cuando las nubes jugaron una mala pasada a la astronomía. El telescopio no obtenía proyección ninguna y los asistentes miraban hacia el cielo a la espera de la salida del sol. Paulino Gasalla advertía a los curiosos del peligro de mirar directamente al astro. Incluso había quien acudió a la plaza con unas gafas de soldadura: «Para ver el sol hace falta una protección 15 din, las pantallas de soldar tienen solo 12 y pueden quemar el ojo», advertía Paulino. Una propuesta cómoda y sencilla que mostraban a los curiosos consistía en enfocar el sol con unos prismáticos y proyectarlo sobre una superficie blanca. La mayoría de los que se acercaron hasta Amboage quisieron quedarse con un recuerdo del momento, que no se repetirá hasta el año 2117. Solicitaban los curiosos la imagen del tránsito a los miembros de la Sociedade Galega de Historia Natural. «¿Y no tiene una copia para regalar?», preguntaban. La ocasión no era para menos.