PAISANAJE | O |
06 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LLEVAN nombre de víbora, de animal que provocó al hombre para salir del paraíso. Serpientes de verano le llaman a las noticias que salen durante el estío y que nadie sabe muy bién de dónde proceden. ¿Agotamiento de la actividad institucional? ¿Imaginación? ¿Falta de la misma? ¿Calenturas en el cerebro? ¿Infundios? ¿Noticias frescas ? En apenas un mes de verano no resulta complicado encontrar media docena de esas noticias recurrentes en Ferrol, con su epicentro en la ¿vida? municipal que deja entregas de debate en un pleno hasta la medianoche en el que más de un 80% de los puntos se resuelven por mayoría absoluta. Van algunas de esas serpientes: Trabajo. Dice García Márquez que el periodismo es el oficio más bello del mundo. Sería discutible. Los hay peores, desde luego. En los astilleros de Izar se pelean por las horas aunque dicen las estadísticas que el paro baja. ¿Siempre baja o es una percepción? En un pozo minero de León (al tiempo de escribir estas líneas) dos trabajadores discuten con la muerte para quedarse al otro lado. Fiestas. Que sí, que no, que nunca te decides. La sociedad siempre tiene la percepción de que el político cobra más de lo que debiera. Pues ahora, 180 euros menos al mes para sufragar las fiestas. En mi pueblo, con el dinero de dos ediles en 60 días se organizan los festejos. Con orquesta, juegos (un huevo y una cuchara) y mucha sonrisa gratuita. Playa. Aquí sí hay. A decenas. No hace falta bandera en lo alto para conocer su calidad. Pero sólo quedan la mitad de las que se levantaron en julio. Vacaciones. Un 80% de los concejales se quedan sin ellas. Vale. Un hostelero nos confesaba hace unos días que él lleva quince años sin ellas. Pues vaya serpientes.