Una trabajadora de un centro de distribución de A Gándara denuncia acoso moral La demandante pide que su baja por enfermedad sea considerada un accidente de trabajo invalidante
10 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A El primer caso de mobbing en Ferrol se verá mañana en el Juzgado de lo Social número 1. El magistrado Ángel Olmo deberá decidir si la baja por depresión que sufre Ana María Jiménez desde el pasado mes de septiembre viene motivada por el acoso laboral que dice haber sufrido por parte de uno de los jefes de su centro de trabajo. En su demanda expone que lleva más de veinte años en la empresa, un almacén de distribución enclavado en A Gándara (Narón), y en los últimos meses se vio sometida a aislamiento, amenazas, insultos y desplantes. El juicio había sido señalado para el pasado julio en este mismo tribunal pero quedó pospuesto para ampliar la demanda a la Mutua Asepeyo, con la que la empresa tiene suscrita la póliza de accidentes, y la Seguridad Social. El abogado de la trabajadora solicitará que se considere lo ocurrido como un accidente de trabajo y, en su favor, ha solicitado la comparecencia de varios testigos. No descarta el mismo letrado solicitar posteriormente una indemnización civil, como resultado del supuesto accidente con responsabilidad por parte de la empresa. La parte demandada, en respuesta, ha negado estos hechos al considerarlos faltos de fundamento. El juicio ha desatado gran expectación. La Asociación Gallega coontra el Acoso Moral en el Trabajo se ha pronunciado en favor de la trabajadora y solicita públicamente una sentencia condenatoria.