Casi sesenta niños saharauis pasarán el verano acogidos por familias de la comarca Jaughia llegó ayer a Ferrol desde el desierto del Sahara. A pesar de los kilómetros recorridos, el cansancio y de separarse de su familia, no derramó ni una lágrima. Delante del consistorio, la esperaba Mariola Llao, su «hermana adoptiva, desde hacía más de dos horas. Jaughia es una de los 56 niños saharauis que pasarán el verano acogidos por familias de la comarca dentro del programa «Vacaciones en Paz». Siete nuevos concellos se sumaron este año a la iniciativa.
06 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Algunas de las familias acogedoras tendrán que esperar hasta hoy para recibir a sus niños saharauis; ayer sólo llegaron cuarenta de los 56 que pasarán dos meses en la comarca. Los pequeños proceden de los campamentos de refugiados de Smara, Tinduf o Dajla, una zona desértica en la que viven en haimas (tiendas de campaña) en condiciones casi infrahumanas y en la que durante la época estival el termómetro suele pasar de los cincuenta grados. El programa Vacaciones en Paz de la Asociación de Ayuda al Sahara se inició en la comarca hace nueve años. En esta ocasión, además de Ferrol, Narón, Fene, Neda, Pontedeume, Ares y Mugardos, se han sumado los municipios de As Pontes, Cariño, Cerdido, Moeche, San Sadurniño, Cedeira y Valdoviño. La iniciativa no sólo tiene por objetivo que los niños conozcan otras formas de vida. También se les hacen chequeos médicos. Los saharauis que llegaron ayer a la Ferrolterra pasarán aquí dos meses. Pese a ello, sus equipajes se limitaron a una pequeña mochila en la que sólo traían regalos para sus familias acogedoras. Alguno, como Salem, repetía por tercera vez. Entre los padres adoptivos también hay muchos que no son novatos. «El cariño por estos niños sólo se puede explicar teniendo uno», decía ayer una de las madres . Junto a ella, los primerizos preguntaban «si hablaban francés o inglés». Pronto descubrieron que la opción es el español; los niños continúan estudiándolo en las escuelas.