La resurrección de los podcasts

Son tan viejos como Internet y durante mucho tiempo cayeron en el olvido, pero ahora resurgen con fuerza gracias a los «smartphones», las conexiones móviles de alta velocidad, la aparición de contenidos atractivos y el esfuerzo de las radios por adaptar su oferta a las demandas de muchos usuarios que quieren disfrutar de los programas dónde quieren y cuándo quieren

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Redacción

Cuando el mundo empezó a descubrir Internet de forma masiva, a finales del siglo pasado, circulaba por la Red una curiosa definición que asociaba la comunicación en el ciberespacio a tres características: la interactividad, el hipertexto (los enlaces) y la posibilidad de utilizar elementos multimedia. Pero entonces la última era básicamente teórica y se limitaba al uso de un número elevado de fotos. Años después llegaron la banda ancha, Youtube y otros portales y la historia cambió. Desde hace algo más de un año, gracias a la generalización de las conexiones móviles 4G y el impulso de redes como Facebook, Instagram o Snapchat, vivimos en los albores de la era de la hegemonía del vídeo. 

En toda esta historia el audio siempre fue el hermano pobre en Internet. El que apenas logró fama ni fortuna entre el gran público, pese a que, por decirlo en términos simples, es más barato de producir, es más ligero para distribuir (los archivos pesan menos), se asoció desde el principio a un concepto hoy más que popular, bajo demanda, e incluso consiguió un nombre con calado, podcast, fácil de reconocer e identificar.

Entonces, a finales de los 90, hubo profetas que vaticinaron, no podía ser de otra manera, la muerte de la radio convencional a manos de una revolución sonora liderada por publicaciones periódicas de archivos digitales. No fue así. Faltó oferta de contenidos y faltó tecnología para llegar de forma masiva a los usuarios, pero ahora la situación ha cambiado. Los podcasts siempre estuvieron ahí, para un público minoritario, pero ahora están de moda aquí y en Estados Unidos llevan varios años creciendo de forma exponencial y atrapando a decenas de millones de oyentes. ¿Por qué? Hay varias claves.

La primera, la tecnológica, tiene tres factores, la nube, los smartphones y las conexiones móviles 3G y 4G. Cuando no existían, los podcasts (en el fondo simples archivos mp3) había que descargarlos y después moverlos a dispositivos portátiles si se quería escucharlos en algún sitio diferente al del ordenador. Era latoso. Ahora es más fácil que nunca, gracias a las apps llamadas podcatchers, es un proceso simple. El último reducto de la radio tradicional, el coche, ya no es una fortaleza inexpugnable, los nuevos automóviles han puesto al móvil en el centro de los sistemas de entretenimiento e información. Y donde hay un teléfono inteligente hay una puerta al expansivo universo podcast. 

Programas a la carta

La segunda clave está en los creadores de contenidos. Las radios acabaron respondiendo a la demanda creciente de muchos usuarios, que querían olvidarse del transistor, y han puesto sus programas en servicios bajo demanda y a la carta. Y los podcasts originales, producidos fuera de las grandes cadenas y creados directamente para distribuir a través de este canal, cada vez están logrando llegar a más público (aunque aún no son masivos en España) y atraen inversión publicitaria. Los géneros más buscados son los programas de historia y misterio, pero hay para todos los gustos. Incluso han conseguido que resucitaran las míticas y olvidadas radionovelas.

Con este panorama, la incógnita por despejar pasa por saber cuándo llegarán al gran público, a las grandes bolsas de usuarios que no son nativos digitales y que en los últimos años se han sumado a WhatsApp o Facebook. Podemos buscar una pista con una simple búsqueda en Google sobre la palabra podcast, que ofrece curiosos resultados: varios proveedores de contenidos (radios tradicionales y nuevas plataformas), alguna aplicación adecuada para reproducirlos desde un teléfono con sistema operativo Android (hegemónicos en España), un método para descargarlos, un par géneros con muchísimo éxito (historia y misterio) y dos cuestiones fundamentales ( ¿Qué significa? ¿Cómo puedo definirlo?) que evidencian que esta revolución sonora aún tiene mucho camino por recorrer.

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¿Cómo engancharte a la revolución del audio bajo demanda?

Una de las apps más populares en España para gestionar y descubrir podcasts es iVoox 

El principal banderín de enganche para los podcast en Estados Unidos han sido los iPhones y la plataforma iTunes. Los móviles de Apple incorporan de serie una aplicación para gestionar las suscripciones. Y su tienda de contenidos permite encontrar muchos programas interesantes.

Al otro lado del Atlántico el reparto del mercado móvil favorece a la compañía de la manzana, pero en España el dominio de Android es abrumador. Más del 80 % de los teléfonos que equipan, más o menos tuneado, el sistema operativo creado por Google, que no tiene una aplicación de serie. Para suscribirse, descargar y reproducir podcasts hay que buscar en la tienda Google Play y elegir.

Una de las más populares en España es iVoox (www.ivoox.com), un servicio gratuito, pero que necesita registrarse, con una larga trayectoria que incluye podcasts, radio a la carta en directo. Funciona bien desde el ordenador, pero donde se le puede sacar más partido es desde el móvil con sus aplicaciones nativas.

Para todos los gustos

En iVoox publican, como en Spotify, listas de los programas más populares y realizan sugerencias por áreas temáticas. Gracias a ellas se pueden descubrir espacios originales sobre música, ciencia, literatura, historia, esoterismo, televisión, tecnología... Tanto se puede escuchar un debate sobre las últimas teorías de Juego de tronos como repasar la reconquista o escuchar consejos para ponerse en forma. También se pueden escuchar los programas ?Buenafuente, Iker Jiménez, espacios deportivos? que ponen las cadenas tradicionales de radio para escuchar a la carta y bajo demanda. Y acceder a la programación en tiempo real de la mayoría de emisoras generalistas y musicales, también disponible normalmente desde sus propias páginas web y desde sus aplicaciones para teléfono móvil.

iVoox y sus alternativas

Hay alternativas a iVoox en Google Play. Y también hay apps más limitadas que ponen el foco en tipos concretos de contenidos o en otros idiomas. Para escuchar programas en inglés -una excelente forma de educar el oído en la lengua de William Shakespeare- una buena opción es Podbean Podcast App (www.podbean.com).

Muy valorada en las tiendas digitales de Google y Apple, esta app ofrece también un servicio integral y destaca por su compatibilidad con la gama de productos Android Wear. Como iVoox, tiene versión para iPhone. Y también permite que cualquier usuario pueda convertirse en podcaster, subir sus propios archivos y darse a conocer al compartirlos en redes. Hay todo un universo de contenidos más que interesantes para escuchar en la calle, en casa o en el coche, pero, si se tienen tiempo y ganas, ¿por qué no intentar aportar?

Tres grandes referencias 

«Serial», el podcast que marcó un antes y después

Esta serie de periodismo de investigación cuenta los hechos reales de la investigación de un crimen ocurrido en Estados Unidos en 1999. Llegó a congregar un millón de oyentes cada semana y marcó una era. En inglés. https://serialpodcast.org

La solidaria y misteriosa «Ellos están aquí»

«¡Me siguen! ¡Qué alguien me ayude! ¡Pueden estar triangulando mi posición!». Así comienza esta producción experimental y benéfica de la plataforma IVoox que cuenta con la participación de cineastas, locutores de radio y youtubers famosos.

«La vida peligrosa» de Pérez Reverte y Arriaga

Esta historia de narcos del autor de «El capitán Alatriste» adaptada por el guionista de «Amores perros» y «Babel» ha logrado gran popularidad en España y es el buque insignia de la plataforma Podium podcast

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