El año de las ciudades

El peatón es el nuevo protagonista. Para él se diseñan las nuevas calles, en las que el coche pierde peso. Es la apuesta europea por la nueva movilidad, con ciudades menos contaminantes y más amables con los más vulnerables. La transformación ya ha comenzado.


N o hay vuelta atrás. La movilidad del futuro empieza en las ciudades, con más espacios peatonales, menos prisas y, sobre todo, menos coches. El confinamiento obligó a dar los primeros pasos y las ciudades se fueron haciendo más amables habilitando nuevos espacios para el paseo, y Tráfico espera aprobar cuanto antes su proyecto de medidas urbanas, que pretende transformar los comportamientos de los conductores, con limitaciones de velocidad más ajustadas a esa forma de moverse más respetuosa con los vulnerables: peatones, ciclistas y usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP).

DEL COCHE AL PEATÓN

En el momento en que se elaboró el Reglamento General de Circulación el gran protagonista del tráfico era el coche. A él se dedicaron normas y señalizaciones, pero ahora el protagonismo lo han adquirido peatones, ciclistas y motoristas. «Situar al peatón en el centro de las políticas de seguridad vial será el motor de transformación de las ciudades», explica Pere Navarro, director general de Tráfico, quien cree que es el momento de lo urbano. Lo es porque hasta hace bien poco las ciudades eran las grandes olvidadas en los grandes planes de seguridad vial, dedicados a la reducción de la siniestralidad grave en la carretera. Una vez estabilizada la accidentalidad en las vías interurbanas, ahora todas las miradas se dirigen al entorno urbano.

LÍMITES DE 30

¿Qué se puede hacer en las ciudades? Sin interferir en la autonomía municipal, los responsables de Tráfico han elaborado unas medidas que servirán de marco para futuras normativas. A la espera de su aprobación por el Consejo de Ministros, ya se sabe que el tradicional límite urbano de 50 kilómetros por hora será inferior en muchas de las calles de las ciudades. Bajará a 30 en calles de un solo carril y un solo sentido, y será aun menor (20 y 10 kilómetros por hora) en las cada vez más frecuentes plataformas únicas, espacios urbanos en los que conviven vehículos y peatones sin aceras ni separación física.

CAMBIOS YA EN MARCHA

Esa transformación de la que habla el director general de Tráfico parece imparable. Las ciudades están convirtiendo en definitivas las peatonalizaciones provisionales que aplicaron durante los meses duros del confinamiento, y se han puesto manos a la obra para que sus calles sean más que nunca de los ciudadanos. En Galicia, las ciudades ya se están transformando. Hace años que Pontevedra abrió el camino que ahora siguen Lugo, Santiago, A Coruña... El concello herculino es uno de los más claros ejemplos de esos cambios y el pasado miércoles sacó a consulta pública la primera ordenanza de movilidad de la historia de la ciudad, que prevé limitar a 30 kilómetros por hora la velocidad máxima en muchas de sus calles. «Más seguridad y menos contaminación», ofrece la alcaldesa socialista, Inés Rey, para los coruñeses.

SEMANA DE LA MOVILIDAD

Menos coches y más ciudad es un objetivo europeo de futuro. El miércoles se inició la Semana Europea de la Movilidad, con la que la Comisión Europea pretende sensibilizar a políticos y ciudadanos de todos los países de la UE sobre las consecuencias negativas que tiene en la ciudad el uso irracional del coche, tanto para la salud pública como para el medio ambiente. El futuro será más peatonal.

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