Allison, el genio de la inmunoterapia

Alberto Fernández

EXTRAVOZ OK

Shawn C Green

Su nombre está unido a dos palabras cada vez más fáciles de asociar: cáncer y esperanza. James Allison es el genio de la inmunoterapia, y acaba de ser galardonado con el premio Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA por crear la primera inmunoterapia de «alta eficacia» para combatir el cáncer que ya ha beneficiado a «miles» de pacientes.

18 feb 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Titular de seis patentes y fundador de la empresa Jounce Therapeutics, gracias a sus investigaciones la Agencia Americana del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó en el 2011 el primer fármaco oncológico basado en la activación del sistema inmune para el tratamiento del melanoma metastásico, que ya ha conseguido que hasta el 25 por ciento de los pacientes sobreviva diez años.

«Probamos primero en el melanoma porque este cáncer era mortal, los enfermos vivían un máximo 11 meses desde el momento del diagnóstico, y no había un fármaco eficaz que consiguiera aumentar los años de vida. Con nuestro trabajo hemos logrado aumentar la supervivencia y, con terapias combinadas, el porcentaje de pacientes aumenta hasta un 60 por ciento», ha explicado el investigador.

En concreto, entre los años 1982 y 1991 Allison descubrió tres elementos claves del sistema inmunitario: el receptor de los linfocitos T, la molécula CD28 que lo activan y el CTLA-4 que logra frenar su actividad. Posteriormente, bloqueó este inhibidor y comprobó, en ratones, que el sistema inmune era capaz de atacar a las células cancerosas, descubriendo así una nueva línea terapéutica en oncología, la inhibición de los puntos de control inmunitarios.

Precisamente, gracias a este hallazgo, otros grupos de científicos han continuado por este camino en la investigación y han descubierto nuevos inhibidores, como el PD-1 y el PDL-1.

La principal ventaja de esta terapia es que genera respuestas duraderas e, incluso, en algunos pacientes la desaparición del tumor, gracias a que el sistema inmunitario es capaz de reconocer las células cancerígenas si aparecen en el futuro. «No combatimos el cáncer directamente, sino que hacemos que el sistema inmunitario lo ataque. Es, por tanto, una terapia eficaz y efectiva» que tiene menos efectos secundarios que las tradicionales, ha dicho el investigador.

El reto

Sin embargo, Allison ha reconocido que, a pesar de que la inmunoterapia está aportando buenos resultados en melanoma metastásico, cáncer renal, de vejiga o de pulmón, todavía no ha demostrado ser eficaz en otros tipos de cáncer como, por ejemplo, el de páncreas o próstata, por lo que ha comentado que sus investigaciones se van a dirigir a estos tumores.

«Soy optimista, aunque la realidad es que no sabemos los motivos por los que no funciona en todos los pacientes. Hay muchas personas investigando esta cuestión, buscando marcadores o señales para predecir quién va a responder al tratamiento y quién no. Por ello es muy importante seguir realizando una buena investigación básica en este campo», ha recalcado el experto.

Dicho esto, Allison ha aseverado que el futuro en el tratamiento contra el cáncer se basará en la terapia combinada entre la inmunoterapia, radioterapia, quimioterapia y la cirugía. «Tenemos que conocer qué impacto tienen los tratamientos convencionales sobre el sistema inmune para mejorar el abordaje del cáncer», ha apostillado, para comentar que cuántos más fármacos se descubran y se aprueben más barata será la terapia.

Los malos hábitos

Ahora bien, pese a estos descubrimientos, el investigador ha avisado de que la población sigue con hábitos de vida poco saludables que están provocando un aumento de los casos del cáncer en todo el mundo. Y es que, tal y como ha recordado, se ha demostrado que no fumar, realizar ejercicio físico y evitar la obesidad evita la aparición de cuatro de cada diez tumores.

«Actualmente hay una tendencia de crear nuevas terapias para mejorar la supervivencia de las enfermedades oncológicas, pero la población sigue llevando estilos de vida que llevan al cáncer. La mortalidad está disminuyendo por el efecto de los nuevos fármacos, pero lo mejor es la prevención del tumor y el estilo de vida saludable», ha zanjado Allison.