Seis agentes de los servicios secretos participaron «activamente» en el golpe de Estado
ESPAÑA
Un informe de Defensa detalla que los integrantes del Cesid trataron de encubrir su fracasada actuación y un capitán se reunió con el embajador de Estados Unidos antes del 23-F
25 feb 2026 . Actualizado a las 17:35 h.Al menos seis agentes de los servicios secretos españoles participaron «activamente» en el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Los espías eran oficiales y soldados de la Agrupación Operativa de Misiones Especiales (AOME), una unidad integrada en el seno del Cesid (antigua nominación del actual Centro Nacional de Inteligencia), quienes actuaron con los golpistas o bien conocieron los hechos con anterioridad. «Planificaron un apoyo operativo y posteriormente trataron de encubrir su participación activando la 'operación Míster'» cuando asumieron el fracaso de la asonada militar, detalla un documento desclasificado este miércoles proveniente del Ministerio de Defensa.
El citado documento recoge que algunos otros miembros de AOME «adoptaron posturas de solidaridad» con los implicados en los hechos del 23 de febrero. Se trató del capitán de Infantería Francisco García Almenta, el capitán de la Guardia Civil Vicente Gómez Iglesias, el comandante del Ejército de Tierra José Cortina, el sargento de la Guardia Civil Miguel Sales y los cabos primero de este cuerpo, Rafael Monge Segura y José Moya. Finalmente sería procesado y condenado el oficial Goméz Iglesias como «jefe o directivo» del Cesid, quien impartió órdenes al resto de implicados, que actuaron bajo su subordinación.
En el caso del comandante Cortina, depurado internamente y destinado a Jaén como castigo por estos hechos, el informe de Defensa recoge además que se reunió con el nuncio del Papa en España y con el embajador de Estados Unidos en Madrid antes del golpe militar. Cortina era el jefe de operaciones especiales y aunque no quedó probado que conociera el plan, sí existieron indicios de que tuviera conocimiento de algún extremo del mismo. En suma, según el documento conocido ahora el oficial se citó con el embajador norteamericano Terence Todman, al que habría transmitido pormenores de la operación junto al agente de la CIA Ronald E., un todoterreno con experiencia en Chipre, Checoslovaquia, Líbano y, sobre todo, Grecia, su último destino. Allí fue testigo destacado de otro alzamiento castrense que acabó destronado al rey Constantino, hermano de Doña Sofía.
Por su parte, el capitán García Almenta fue quien dispuso de medios materiales para los golpistas, mientras que el sargento Sales y los cabos Monge y Moya se encargaron de apoyar la columna militar que se dirigió a las Cortes y realizaron «misiones de control» en la zona del Congreso. Cuando el golpe fracasó, los mismos agentes secretos señalados habrían activado la citada 'operación Míster' para ocultar su colaboración con los golpistas. Pero también fracasaron.
De forma posterior, la dirección del Cesid, entonces bajo la batuta del coronel Narciso Carreras, ordenó una investigación interna para identificar a los traidores de AOME. Como consecuencia de este informe y de las posteriores declaraciones ante el juez instructor, «se comprobó que había contradicciones» en los testimonios del sargento Sales y del cabo Monge, así como de los capitanes García Almenta y Gómez Iglesias, único condenado. Los cuatro acabaron causando baja en la unidad. Con posterioridad se produjeron escenas de solidaridad con los implicados por su lealtad previa y cuatro agentes del Cesid fueron destituidos por estos hechos.