PP y PSOE se acusan por el acoso sexual y Vox se erige en clave del resultado en Aragón

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijoo, y el candidato en Aragón, Jorge Azcón durante el acto de fin de campaña electoral.
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijoo, y el candidato en Aragón, Jorge Azcón durante el acto de fin de campaña electoral. JAVIER BELVER / EFE

Feijoo pide una victoria «contundente» que evite el bloqueo y Sánchez le equipara con Abascal y Alvise Pérez

06 feb 2026 . Actualizado a las 22:30 h.

La campaña electoral en Aragón bajó este viernes el telón entre acusaciones cruzadas de acoso sexual, apelaciones al voto útil y la sensación de que el resultado se leerá mucho más allá de la comunidad. El cierre confirmó un escenario ya anticipado por las encuestas: el PP parte como favorito, aunque sin un crecimiento claro; el PSOE afronta un retroceso evidente y Vox se consolida como árbitro imprescindible para la formación de Gobierno.

En el mitin final del PP, Alberto Núñez Feijoo pidió «un resultado contundente» para evitar lo que definió como «el bloqueo» de la comunidad, en una alusión apenas velada a Vox. El líder popular llamó a «poner el cabreo a trabajar» para no dar «una alegría inmerecida a Sánchez», al que volvió a cargar de adjetivos al calificarlo como «el presidente más inmoral que ha tenido España».

A su lado, el presidente aragonés, Jorge Azcón, endureció el tono contra la candidata socialista, Pilar Alegría. «Es imposible ganar mintiendo como nos ha mentido», dijo, en referencia a su encuentro con el exdirigente socialista Francisco Salazar, acusado de acoso sexual. El episodio, convertido en munición electoral, atravesó los discursos finales de ambos bloques.

Vito Quiles, en un acto del PP

La clausura del PP no estuvo exento de polémica. La presencia del grupo Los Meconios, conocidos por una canción en la que corean «vamos a volver al 36», y la participación en un acto de Nuevas Generaciones del PP del agitador de extrema derecha Vito Quiles, vinculado a la lista de Se Acabó la Fiesta de Alvise Pérez, constituyeron un guiño a los jóvenes más de derechas, pero añadieron un elemento incómodo a una jornada que quería escenificar cierre y movilización.

El PSOE aprovechó precisamente esa imagen para contraatacar. En el mitin socialista, Pilar Alegría estuvo arropada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que vinculó sin matices a «Azcón, Alvise, Abascal y Feijóo». Sánchez acusó al PP de «cinismo» y de «dar lecciones mientras apoyan al acosador y señalan a la víctima», en referencia al caso de la concejala popular que denunció por acoso sexual al alcalde de Móstoles.

Vox pone sus condiciones

Alegría elevó el tono contra su rival directo. Acusó a Azcón de estar «sediento de poder» y beber «el veneno del odio», compitiendo con Vox para destruirla por su encuentro con Salazar.

Vox cerró marcando territorio. Su líder, Santiago Abascal, dejó claro que no entrará en un Gobierno autonómico si no se asumen sus postulados en inmigración, medio ambiente y políticas de género. «No vamos a formar parte de ningún Gobierno que no signifique el cambio de estas políticas», advirtió.

El resto de formaciones apeló a nichos concretos. Marta Abengochea (IU-Movimiento Sumar) se presentó como alternativa a «las políticas de la derecha y la extrema derecha». Tomás Guitarte (Aragón Existe) denunció el papel de los grandes partidos, a los que acusó de ir a Aragón a «llevarse los votos como se llevaron la arcilla y el carbón». Jorge Pueyo (Chunta) se ofreció como «refugio del voto aragonesista y progresista», mientras Podemos pidió el respaldo de los votantes «desencantados» con el PSOE.