Seis ancianos muertos a causa de un incendio en una residencia
16 ago 2025 . Actualizado a las 23:42 h.Cansados del fuego, los portugueses miran con ansia al cielo. Deseando que cambien las condiciones meteorológicas, como se pronostica a partir del lunes, y que lleguen cuanto antes los dos aviones anfibios de ayuda europea, que se esperan para este mismo domingo, después de que el país activase el mecanismo europeo de Protección Civil el viernes.
Por una parte, los grandes focos —alguno activo desde hace ya más de una semana, como el de Trancoso, en Guarda, que ayer dejó heridos a cinco bomberos— se reactivaron cuando parecían casi controlados; por otra, los nuevos incendios no dieron tregua. Si el sábado empezó con menos de cuarenta fuegos activos, a media tarde ya eran más de sesenta. De ellos, los que más recursos concentraban eran el de Satão, en Viseu, y el de Lousá, en Coímbra; este último, con dos grandes frentes que confinaron cinco aldeas durante el día de ayer
También en Coímbra, varias casas quedaron reducidas a cenizas y numerosas carreteras permanecieron cortadas durante varias horas. En todas las regiones afectadas por las llamas, centenares de personas se quedaron sin luz.
De momento, Portugal mantenía anoche la situación de alerta —la más leve de tres—, sin elevarla a la contingencia, que permitiría movilizar más recursos. Varios especialistas volvieron a denunciar una grave descoordinación sobre el terreno.
Arde una residencia
Más allá de los incendios forestales, el fuego fue también el culpable de la tragedia del día, al desatarse en una residencia de ancianos de Mirandela, al nordeste del país. Las llamas acabaron con la vida de seis ancianos y dejaron gravemente heridos a otros cinco. Los casi ochenta residentes restantes fueron trasladados a otros centros, en una operación compleja dada su reducida movilidad.
Las autoridades del país aún están investigando las causas de lo ocurrido, pero todo apunta a que el fuego se declaró en una de las habitaciones y los sistemas antiincendios no funcionaron. Los bomberos solo acudieron cuando las tres cuidadoras operativas en ese momento dieron la voz de alarma.