Cisma en la Fiscalía por la decisión de no investigar al Gobierno por el covid

Ramón Gorriarán MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Luis Navajas, durante la vista del Prestige en el Tribunal Supremo
Luis Navajas, durante la vista del Prestige en el Tribunal Supremo BENITO ORDOÑEZ

El fiscal Navajas denuncia que hay «compañeros contaminados políticamente»

22 sep 2020 . Actualizado a las 00:23 h.

El número dos de la Fiscalía y jefe del Ministerio Público en el Tribunal Supremo denunció este lunes que recibió presiones internas para que admitiera las denuncias contra el Gobierno por la gestión de la pandemia. Luis Navajas señaló que dos fiscales del alto tribunal «contaminados ideológicamente» trataron de «influir» en su decisión, que al final fue la contraria y no admitió las querellas contra Pedro Sánchez y varios ministros.

Las palabras de Navajas fueron un bombazo en la carrera fiscal por su gravedad y por lo inédito de las mismas. El teniente fiscal del Tribunal Supremo relató en una entrevista en Onda Cero que antes de emitir el dictamen recibió en su despacho a Consuelo Madrigal, ex fiscala general del Estado con el Gobierno de Mariano Rajoy, y a «otro compañero», que no identificó pero que fuentes jurídicas apuntan a Fidel Cadena. Ambos, con Javier Zaragoza, fueron la acusación pública en el juicio del procés. Según Navajas, los dos trataron de influir en su criterio para que aceptara las querellas interpuestas por Vox, sindicatos de sanidad, asociaciones de consumidores y familiares de víctimas.

«Contaminados ideológicamente».

El número dos de la Fiscalía señaló que los dos «son fiscales de altísima consideración pero que en este asunto están contaminados ideológicamente». Citó el caso de Madrigal, que el pasado 4 de mayo escribió en el diario El Mundo «una soflama contra el Gobierno» cuando en la carrera fiscal «está absolutamente prohibido felicitar o censurar a las autoridades políticas». La ex fiscala general señaló que la prolongación del estado de alarma «constituye un ejercicio antidemocrático de poder» porque impone «un verdadero estado de excepción, en el que se restringen severamente los derechos, bajo la cobertura de la prórroga del estado de alarma».

Un fiscal, según Navajas, «tiene que desprenderse de su ideología y, si no se siente capaz, que pida el relevo y se abstenga». Porque es cierto, reconoció, que uno se puede sentir «más cómodo» con un Gobierno que otro, pero «uno de los valores más altos que tiene el Ministerio Fiscal es la objetividad y la imparcialidad».

El juicio del procés

El número dos de la Fiscalía se tomó además su particular revancha por la actuación del Ministerio Público en el juicio del procés y su empeño acusar a los procesados de rebelión, tesis que nunca compartió. En las vistas «vimos cosas muy brillantes y otras menos». Pero el Supremo, en el fallo, compartió su criterio de que en el referendo ilegal del 2017 no hubo rebelión y el tribunal «pinchó el globo» a los fiscales.

Navajas, de vuelta a su ajuste de cuentas, explicó que para evitar las filtraciones no convocó a la Junta de Fiscales de Sala para deliberar sobre las querellas por la covid porque si reunía «a 35 fiscales por algún lado se me iba a escapar el agua». Además, puntualizó, en otras ocasiones también ha tomado decisiones relevantes sin convocar ese órgano, que fija criterios de interpretación y actuación legal. De haberlo hecho, además, habría tenido que excluir a algunos fiscales porque en este caso son «absolutamente esclavos de su ideología». Y apostilló: «Con esta tropa no podía ir a la guerra».

Aseguró que la fiscala general del Estado, Dolores Delgado, se mantuvo al margen y «no ha intervenido para nada, ni por activa ni por pasiva ni directa ni indirectamente», en su dictamen. Un punto de vista que ahora tendrá que refrendar o corregir el Tribunal Supremo. El teniente fiscal explicó, entre otros argumentos, que no apreciaba pruebas suficientes de la comisión de delitos ni había quedado demostrado que hubiera causa efecto entre decisiones políticas y las muertes por el virus.

La Asociación de Fiscales, mayoritaria en la carrera y conservadora, consideró que «tachar ideológicamente a los compañeros está fuera de lugar». La minoritaria y también conservadora Asociación Profesional e Independiente de Fiscales señaló que los comentarios de Navajas «no contribuyen a transmitir una imagen de unidad de actuación y de absoluta independencia o autonomía de Ministerio Fiscal».