Ridiculiza las medidas «estéticas» aprobadas por el Consejo de Ministros
22 dic 2018 . Actualizado a las 05:00 h.El Gobierno catalán emitió este sábado una valoración diametralmente opuesta sobre el resultado del encuentro entre Pedro Sánchez y Quim Torra y la celebración del Consejo de Ministros en Barcelona. En el caso de la reunión entre presidentes, la consejera de la Presidencia, Elsa Artadi, hizo una lectura en positivo y dijo que la cita supuso un «paso adelante» en la consolidación de la relación bilateral entre ambos Ejecutivos. El independentismo considera que el texto acordado entre los dos Gobiernos no es una mera declaración retórica. Admiten la relevancia del mismo, aunque Artadi insistió en que, si la Moncloa y la Generalitat no son capaces de fijar un mecanismo para concretar el diálogo, la resolución pactada «no servirá de nada».
La Generalitat evitó que la alusión al marco jurídico en el comunicado posterior a la reunión del jueves fuera explícita. Artadi, de hecho, insistió ayer en que el secesionismo no descarta la vía unilateral. Eso sí, recalcó que, a día de hoy -y quizá ese fue uno de los puntos destacados de la reunión-, la «vía prioritaria» es la del diálogo.
Esta nueva apuesta de Quim Torra satisface a sus socios de Esquerra, al PDECat, a JxCat y a Òmnium, pero incomoda a la ANC y a la CUP, que lo interpretan como el inicio de la marcha atrás. La ANC arremetió contra el presidente de la Generalitat y le acusó de pactar con Sánchez para desmovilizar al independentismo, y lo hizo justo en la previa de las manifestaciones del 21D.
Por contra, el Gobierno catalán fue muy crítico con la celebración de Consejo de Ministros en Barcelona. Tanto en la forma, pues considera que la fecha y el lugar eran inapropiados, como en el contenido, pues entendió que el resultado de los anuncios del Gobierno fueron muy escasos. «Solo han sido medidas sectoriales y estéticas», dijo Artadi. Para todo ello, añadió, «no hacía falta venir a Barcelona», con todo lo que implicó de medidas de seguridad. El Ejecutivo catalán censuró el cambio de nombre del aeropuerto del Prat por el de Josep Tarradellas. Se trata, a su entender, de una decisión unilateral, y a su juicio el cambio importante en el aeropuerto debería ser dar mayor participación en la gestión a la Generalitat. También cargó contra la decisión de reparar la figura de Lluís Companys. Artadi lo calificó de mero gesto político sin valor jurídico, pues no anula el juicio. El Estado debería condenar ese juicio y pedir perdón, remató. Sobre las medidas anunciadas en infraestructuras, Artadi las rebajó a «obras presupuestadas».
Infiltrados
El Gobierno catalán también valoró los disturbios que se produjeron en Barcelona con motivo del Consejo de Ministros. Artadi trató de desvincular al independentismo de los actos de violencia y apuntó a que pudo haber «infiltrados» en las algaradas de los CDR contra los Mossos.