«No quedan dudas de la existencia de la caja B»

El PP no denunció los hurtos del extesorero porque hacerlo supondría reconocer el dinero negro, según la sentencia

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Madrid / colpisa

«No quedan dudas de la existencia de la caja B». El tribunal de la primera época del caso Gürtel (1995-2002) no tenía que entrar a valorar la existencia o no de una contabilidad paralela en el PP, un asunto que se ventilará en el juicio sobre la pieza separada conocida como los papeles de Bárcenas. Sin embargo, fue el propio Luis Bárcenas el que, según la sala, le obligó a entrar de lleno en este caso a raíz de una de sus múltiples tropelías, y no una de las más conocidas: la de meter la mano en la caja B de su propio partido. La larga sentencia de la Audiencia Nacional confirma sin ambages la existencia de esa caja en el PP con dinero negro, porque de ahí provienen al menos 299.650 euros que el extesorero «incorporó a su patrimonio» de forma irregular entre el 2001 y el 2005. El tribunal, para condenar a Bárcenas por haberse llevado ese dinero a Suiza o haberlo intentado blanquear a través de la compra de acciones de Libertad Digital, se ve obligado a entrar en el tema, valorar las pruebas y certificar que existía ese fondo de dinero negro «al margen de la contabilidad oficial».

«La existencia de la caja o bolsa de la que se apodera de dinero Luis Bárcenas es algo que queda debidamente acreditado», afirma el tribunal. Una caja opaca «que se nutría, en buena medida, con ingresos o aportaciones que incumplían la normativa sobre financiación de partidos políticos, efectuados por personas y/o empresas que resultaban beneficiarias de importantes adjudicaciones públicas, y como gratificación por ese trato de favor».

No son simples donaciones

Los jueces recuerdan que el PP se negó a denunciar la apropiación indebida de esos casi 300.000 euros por parte de su entonces gerente porque, obviamente, habría supuesto reconocer la existencia de la caja B. Pero la sala explica que esa no denuncia no es óbice para que la sentencia analice ese fondo irregular que acabó en el bolsillo de Bárcenas. Y eso sí que incumbe a esta causa. A partir de esa coartada que proporciona el propio extesorero del PP en su declaración, el tribunal se despacha a fondo sobre la caja B con la justificación de que tiene que describir el origen del dinero robado por Bárcenas a su partido. «Las aportaciones a la caja B no son simples donaciones hechas de modo altruista por algunos empresarios, sino que tienen un marcado carácter finalista, en tanto en cuanto es una manera de pagar favores, o la contrapartida, por adjudicaciones irregulares de contratos y, por lo tanto, no se pueden desvincular de esas adjudicaciones irregulares, en las que los contactos políticos que despliegan los acusados son fundamentales», apunta la sentencia en el que, probablemente, sea el párrafo más duro de los casi 1.687 folios de la resolución.

Para el tribunal, las pruebas de la existencia de ese fondo irregular en el PP son muy numerosas. Recuerda que el propio Bárcenas admitió durante la instrucción la veracidad de sus apuntes contables, aunque luego en el juicio hablara de aquella caja con eufemismos como «lo que se anotaba no se contabilizaba oficialmente» o «era una contabilidad extracontable del PP». La sentencia recalca que, además, «existe igualmente prueba documental» de la existencia de ese fondo opaco. En ese sentido, la sala considera como prueba de cargo los documentos que mostró durante su declaración el auditor interno del PP Carlo Luca Magniani, que prueban el «traspaso de los fondos» desde la caja B a la A de la formación conservadora.

«No tiene verosimilitud»

Otras pruebas relevantes para el tribunal de la existencia de la contabilidad en negro son que algunos miembros del PP como Jaime Ignacio del Burgo, Santiago Abascal o Luis Fraga reconocieran haber recibido el dinero que figuraba en los apuntes manuscritos de Bárcenas. Es en ese punto y en esta línea de razonamiento donde el tribunal incorpora su ya famoso comentario sobre la falta de «veracidad» del presidente del Gobierno cuando el 26 de julio del año pasado, en su declaración ante el tribunal, negó la existencia de la caja B y apuntó que los papeles de Bárcenas no son ciertos. Por eso la sentencia concluye que el testimonio de Mariano Rajoy y de los demás ex secretarios generales del PP, que negaron la existencia del fondo de dinero negro, «no tiene la suficiente verosimilitud para rebatir la contundente prueba existente sobre la caja B del PP».

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