Pedro Sánchez, el vasallo que desafió a los barones

EFE

ESPAÑA

Su decisión de aferrarse al «no es no» a Rajoy fue el detonante para que sus detractores terminaran de ponerle contra las cuerdas y cavar su tumba política

01 oct 2016 . Actualizado a las 21:53 h.

Pedro Sánchez ha hincado finalmente la rodilla después de no resistir más las presiones de los dirigentes territoriales que durante los últimos meses han maniobrado para destronarle y a los que intentó desafiar hasta el final para mantener en pie su proyecto.

Dos años y dos meses después de que fuera proclamado por sorpresa el relevo de Alfredo Pérez Rubalcaba, Sánchez se ve obligado a abandonar el cargo con un partido hecho trizas y sin visos de que se puedan restañar las heridas en el próximo congreso.

Quien estuvo cerca el pasado mes de marzo de ser el primer presidente del Gobierno que no ganaba unas elecciones, ha pasado en apenas algo más de medio año a ser destronado. Su andadura ha estado plagada de obstáculos, en buena medida dentro de su partido.