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Sánchez se enfrenta a la investidura imposible

Su oferta de última hora para tratar de lograr la abstención de Podemos es rechazada por Pablo Iglesias y hace que Ciudadanos lo amenace con replantearse su apoyo si modifica el acuerdo

madrid / la voz, 01 de marzo de 2016. Actualizado a las 15:46 h. 14

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Hasta el último momento Pedro Sánchez va a intentar la cuadratura del círculo, poner de acuerdo a Ciudadanos y Podemos para que le permitan ser presidente del Gobierno. Pero lo cierto es que se encamina hacia una investidura imposible que lo convertiría en el primer candidato que no la superara en la historia democrática, como también es el único que se presenta a la misma sin haber ganado las elecciones.

El líder socialista se sacó ayer un conejo de la chistera con una oferta a la formación morada y a sus confluencias en una maniobra a la desesperada destinada al fracaso. Ante el comité federal del PSOE, que ratificó el resultado de la consulta de la militancia con la sola oposición de Izquierda Socialista, anunció que iba a hacer una propuesta de cambio «valiente» que fuera «más allá» del pacto con Ciudadanos en las políticas de izquierdas. Pero en realidad, los socialistas dan una vuelta puramente formal al documento que suscribieron con Albert Rivera, manteniendo prácticamente el mismo contenido, donde evita hablar de política económica y fiscal, al que añaden propuestas específicas para las confluencias de Podemos.

«No es serio que siga Rajoy»

Pablo Iglesias la rechazó inmediatamente, mientras Ciudadanos advertía de que no votará a favor de Sánchez si altera una sola coma del documento que firmó con Albert Rivera sin su consentimiento. Las confluencias -En Comú Podem y En Marea-, Compromís e IU también rechazaron la iniciativa. «El PSOE nos envía varios documentos que son un corta y pega de su pacto con Ciudadanos escondiendo las medidas más vergonzosas. Esto no es serio», afirmó Iglesias en Twitter. Sánchez le contestó a través de la misma red social: «De vosotros depende que estas medidas arranquen el Gobierno del cambio. No es serio que siga Rajoy». Luego añadió que se comprometía a impulsar en el Congreso medidas no contenidas en el acuerdo con la formación naranja. «Podemos tendrá que elegir entre indultar a Rajoy o hacer presidente a un socialista», señaló el portavoz en el Congreso, Antonio Hernando, en esa línea de meter toda la presión a Iglesias.

La oferta no convenció en absoluto a Podemos y a sus socios, pero molestó a Ciudadanos, hasta el punto de que amenazó con replantearse su compromiso de apoyar la investidura de Sánchez si los socialistas cambian una sola coma del acuerdo pactado sin su visto bueno. El secretario general del grupo en el Congreso, Miguel Gutiérrez, explicó que el PSOE y Ciudadanos acordaron buscar la abstención de Podemos y del PP respectivamente. Explicó que los textos enviados a la izquierda solo hacen «ligeras matizaciones» y que el único pacto que está encima de la mesa es el suyo con los socialistas, al que se atienen. Cualquier «modificación sustancial» deberá ser analizada y aprobada por Ciudadanos.

Desde que el rey le encomendara la tarea de formar Gobierno, tras la renuncia de Mariano Rajoy, ha logrado ser el protagonista del escenario político, pacificar momentáneamente a Susana Díaz y a los barones críticos y recibir el apoyo de la militancia, lo que le consolida como secretario general. Pero si la situación no da un vuelco espectacular de aquí al viernes le tocará despertar de su sueño de llegar a la Moncloa, por lo menos en este intento, a la espera de que el monarca le dé otra oportunidad en los dos meses que quedarán por delante para negociar. Sánchez abrirá el debate de investidura más complicado y con el menor respaldo de los últimos 37 años hoy a las cuatro y media de tarde, con un discurso en el que perfilará las líneas maestras de su programa.

Patxi López da marcha atrás y la segunda votación será el viernes

La presión de PP y Podemos ha hecho que Patxi López dé su brazo a torcer, en aras del consenso, y la segunda votación de investidura, la que determinará si Pedro Sánchez logra o no convertirse en presidente del Gobierno, se celebrará el próximo viernes por la noche y no el sábado por la mañana como, en principio, era la intención del presidente del Congreso.

El PP había amenazado con recurrir al Tribunal Constitucional si la votación se retrasaba al sábado, ya que, según su interpretación, la Carta Magna establece que debe hacerse 48 horas después de la primera, que se realizará el miércoles por la noche. En el fondo de la polémica subyace la decisión de Patxi López de que en la primera jornada del debate, la que comienza hoy, hable solo Pedro Sánchez, con lo que tendrá asegurado todo el foco mediático.

Habitualmente, la sesión ha comenzado por la mañana, con la intervención del candidato, y ha continuado por la tarde con el inicio del debate con el resto de los grupos, que en esta ocasión se retrasa a mañana.

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