El presidente del Gobierno no está dispuesto a capitular, mientras el PP desafía a Rubalcaba, que presentará la moción si los populares rechazan de nuevo que Rajoy comparezca en el Congreso
17 jul 2013 . Actualizado a las 13:52 h.Tres años después de que el caso Gürtel estallara en el 2009, cuando era el líder de la oposición, Mariano Rajoy se encuentra a un paso de someterse a una moción de censura como presidente del Gobierno. El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, anunció ayer que la planteará si el PP bloquea la próxima semana una nueva petición de comparecencia del jefe del Ejecutivo para dar explicaciones por el caso Bárcenas. El líder socialista sabe que la tiene perdida de antemano, pero asegura que la «dignidad» del Parlamento» obliga a presentarla para forzar al presidente a comparecer. Lo cierto es que ni siquiera la moción de censura garantiza que Rajoy suba a la tribuna, ya que el único obligado a hacerlo es el que se postula como alternativa, que debe exponer su propio programa.
«No busco ser el presidente del Gobierno, sino que el presidente del Gobierno vaya a la Cámara y dé las explicaciones que merecen todos los españoles», afirmó Rubalcaba. Pero la intención final es que Rajoy dimita. «La oposición no tiene fuerza parlamentaria ni para cambiar el Gobierno del PP ni para convocar elecciones», señaló, pero sí para exigir a Rajoy que haga «un servicio a España» y dimita.
El presidente aseguró sin embargo a los principales empresarios españoles, con que se reunió en la Moncloa en el Consejo Español de Competitividad, que cumplirá su mandato y que no le «torcerán el brazo» porque no cederá nunca al «chantaje».
El PSOE planteará su petición, la octava, en la diputación permanente del 24 de julio. Si el PP la rechaza de nuevo, como hizo ayer con la que los socialistas presentaron en el Senado, la moción se presentaría de inmediato. Una vez aceptada por la Mesa del Congreso, la sesión se celebraría en cinco días, es decir, a finales de julio. Sin embargo, todo depende que el PP acepte reunir a la mesa en julio, inhábil en el Parlamento. De no hacerlo, la moción se retrasaría hasta septiembre. CiU y PNV adelantan que no apoyan la moción, algo que sí harán UPyD y ERC. IU cree que la única salida es la convocatoria de elecciones.
Pese a todo, el PP no ha cerrado definitivamente las puertas a que Rajoy comparezca antes de irse de vacaciones. El portavoz popular, Alfonso Alonso, aseguró que la decisión no se tomará hasta el día 24 de julio. Los populares acogieron con indiferencia la amenaza de Rubalcaba y advirtieron de que quien se examina en una moción de censura no es el presidente, sino el candidato que quiere sustituirlo.
Por otra parte, la presidenta del PP madrileño, Esperanza Aguirre, replicó ayer a quienes dentro del partido le reprochan deslealtad por su exigencia de explicaciones a Rajoy: «La lealtad es decir la verdad», zanjó.