Las batallas que se avecinan en el PSOE

Paula de las heras MADRID / COLPISA

ESPAÑA

A la espera de los comicios andaluces, las inmediatas serán en Madrid y Valencia

17 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

«Los ciudadanos necesitan que hablemos y nos preocupemos de sus problemas, no que nos enredemos en los nuestros». La frase, más o menos textual, podría atribuirse a cualquier dirigente del PSOE; la realidad va por otros derroteros. En Ferraz asumen con resignación que aún queda mucha tela que cortar. Los rescoldos del crudo enfrentamiento vivido en los días previos al 38.º congreso federal van camino de provocar nuevos incendios en cada uno de los territorios que, en breve, celebrarán sus propios cónclaves. Las batallas inmediatas, Madrid y Comunidad Valenciana.

Son los dos grandes avisperos del PSOE desde tiempo inmemorial. Y, ahora, a la alta conflictividad interna, desestabilizadora de por sí, hay que añadir un nuevo factor: tanto una como otra pueden convertirse en reinos de taifas que amenacen los esfuerzos del nuevo secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, por devolver a su partido un discurso único.

Si alguien ha demostrado en este tiempo su voluntad de plantar cara a los designios de Ferraz de manera ostensible ha sido el líder del PSM, Tomás Gómez. El primer fin de semana de marzo se presenta a la reelección y, de momento, no tiene rival, aunque sí muchos enemigos. Gómez apostó por Carme Chacón frente a Rubalcaba. Y, aunque perdió la guerra, ganó su batalla particular. Como ya ocurrió en las primarias del 2010, de las que salió victorioso, el PSM se dividió en dos de cara al congreso de Sevilla, pero él sacó el palo más largo en la elección de delegados. Sus críticos, muchos de ellos afines a Rubalcaba, estudian presentar una alternativa, pero quieren hacer recuento de apoyos.

También en la Comunidad Valenciana los chaconistas, si es que esa denominación puede seguir empleándose, tienen serias posibilidades. Jorge Alarte, que trató de garantizar el apoyo de su territorio a Rubalcaba sin éxito, está muy contestado. Los movimientos internos para apartarlo del cargo ya han arrancado con fuerza a más de un mes para la celebración del congreso regional, el próximo 30 de marzo. De momento, el aspirante con más posibilidades es el alcalde de Morella y diputado, Ximo Puig, pero hay otros.

Quedan, pues, tiempos turbulentos por delante. Pero lo más preocupante es Andalucía. En Ferraz se felicitan por la ágil solución al conflicto en Sevilla, pero muchos tiemblan solo de pensar la que se avecina en caso de que el PP logre apear al PSOE de la Junta por primera vez en 30 años. Si estando en el poder a duras penas ha sido posible contener la guerra fratricida, desprovistos de parapetos las cosas pueden acabar muy mal.

CRÓNICA Los congresos socialistas