Muy cara y poco eficiente

Raúl Romar García
R. Romar REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA

España es de los pocos países donde se envía a casa el sobre con el voto

18 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

¿Son muchos 180 millones de euros para organizar unas elecciones de crisis? Ni muchos ni pocos si se tiene en cuenta las cifras que se manejan en otros países, aunque para el profesor de Ciencias Políticas en la Universidade de A Coruña y experto en sociología electoral Santiago Míguez «son una barbaridad». «Los partidos -dice- deberían dar ejemplo de austeridad». Lo que sí plantean los expertos es la necesidad de explorar nuevas alternativas para que el mensaje llegue igual o incluso mejor a los electores.

¿Tiene sentido el envío masivo de papeletas electorales a casa?

España es uno de los pocos países de la UE que utiliza este sistema, que en las anteriores elecciones supuso un gasto de 26,1 millones de euros (22 millones de máximo, en la actual). Es, en todo caso, un gasto evitable. «Es un signo de una democracia poco avanzada, porque si de lo que se trata es de garantizar el secreto del voto se puede hacer en las cabinas, no es necesario traer el voto de casa», explica la socióloga electoral y profesora de Ciencias Políticas en la UNED Lourdes López Nieto.

¿Es necesaria una campaña de 15 días?

«Las campañas electorales son la verdadera fiesta de la democracia», matiza Santiago Míguez, quien a continuación admite que es un período excesivo si se tiene en cuenta que «vivimos en una campaña electoral permanente». «Damos demasiada importancia a la campaña si se tiene en cuenta que realmente no moviliza a tanta gente como se piensa», corrobora el profesor de Ciencias Políticas en la USC Guillermo Márquez, también profesor de Sociología Electoral. Los estudios sociológicos indican que una campaña normal influye, como mucho, entre el 10 % y el 15 % del electorado. El resto ya tiene decidido el voto de antemano. Este porcentaje de votantes es, sin embargo, una cifra aún muy importante para los partidos, pero al que podrían llegar igual con menos días de campaña.

¿Se ahorrarían gastos con el voto electrónico?

Muchos. Se evitaría todo el gasto en sobres y papeletas y los resultados se conocerían casi al instante de finalizar la votación. «Cuando esta tecnología esté desarrollada desaparecerá el papel y el mailing», apunta Guillermo Márquez. En Estados Unidos y otros países ya se utiliza. En España se probó en las pasadas europeas en varias ciudades, entre ellas Pontevedra.

¿Tiene más recorrido la campaña en Internet?

Todos los partidos han cuidado especialmente la campaña en Internet y a través de las redes sociales como Twitter o Facebook. Es una vía con un largo recorrido, pero que tiene sus fronteras. «Su alcance es limitado porque no llega a todos los públicos», señala Márquez.

¿Y la televisión?

Es, según los expertos, otra vía a potenciar, con más debates -uno es insuficiente-, más variados y con participación de periodistas y preguntas del público y con entrevistas a profundidad de los candidatos.

¿Deben autofinanciarse los partidos?

La mayor parte de sus ingresos proceden del Estado. En el 2011, los fondos para partidos y elecciones -hubo dos- se elevaron a 392 millones. Tanto Rosa Díez como Esperanza Aguirre coincidieron ayer en la necesidad de su autofinanciación. Y hay alternativas, como en Alemania, donde el simpatizante de un partido puede hacer su donación a través de la casilla de la declaración de la renta, como aquí se hace a la Iglesia.