«Sortu es un instrumento creado por Batasuna al servicio del proceso democrático definitivo y establecido por ETA/Ekin, asumido y modificado en una nueva estrategia por parte de Batasuna». La Jefatura de Información de la Guardia Civil no tiene dudas de que la marca que la izquierda aberzale intentó dar de alta el pasado día 9 en el registro de partidos del Ministerio del Interior es parte de la táctica que la banda terrorista diseñó en el 2007 para volver a las instituciones.
El departamento que dirige Alfredo Pérez Rubalcaba, que ya ha negado de manera cautelar la inscripción en el registro de Sortu, envió ayer a la Fiscalía General y a la Abogacía del Estado ese atestado del instituto armado y otros informes de los servicios antiterroristas de la policía, que coinciden en que Sortu no es más que la «marca propia» de Batasuna, ya que destacados miembros de las formaciones ilegalizadas han tutelado el nacimiento del partido.
Con este paso, Interior dio el pistoletazo de salida para impedir que la nueva formación esté en los comicios locales del 22 mayo. El material entregado a los servicios jurídicos de Justicia y del Ministerio Fiscal incluye informes que las fuerzas de seguridad han elaborado desde julio, primero bajo la coordinación de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, y, desde enero, bajo la supervisión de la Secretaría de Estado para la Seguridad, sobre el intento de la izquierda aberzale de volver a las instituciones.
El más amplio de esos documentos, de 30 páginas, es el de la Jefatura de Información de la Guardia Civil, cuyos expertos aseguran que la idea de crear una formación con las características de Sortu, con rechazo incluido a ETA, nació tras la ruptura de la última tregua, en junio del 2007, cuando la banda «acometió una profunda reestructuración organizativa de sus estructuras con el fin de mejorar su eficacia volviéndolas menos vulnerables a la acción policial».
Entre los documentos incautados a la banda y presentados a la Fiscalía y a la Abogacía hay uno denominado Proceso democrático, fechado en agosto del 2009, en el que la banda asegura que «las elecciones tienen que ser también el medio para reforzar el independentismo y para disolver el autonomismo-regionalismo», y en el que propone crear una formación limpia para llegar a los comicios del 2011, una suerte de «referente político como instrumento de sucesión de Batasuna».