Las imágenes del crimen de Olot muestran cómo actuó el asesinoUn grupo de empresarios gallegos plantean la reforma de la estructura del Estado
ESPAÑA
Pere Puig, autor confeso, disparó tres veces sobre dos de sus víctimas
01 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Un mes después del asesinato de cuatro personas en la localidad girondense de Olot, ayer se hicieron públicas las imágenes grabadas por las cámaras de una sucursal bancaria en las que se ve al asesino entrando en el local y disparando. Las imágenes de la cámara de videovigilancia de la Caja Mediterráneo (CAM) muestran a Pere Puig, autor confeso del suceso, cuando mató a dos empleados de la sucursal, el pasado 15 de diciembre. El vídeo revela que efectuó tres disparos en solo siete segundos. En las imágenes, publicadas por el diario Avui, se aprecia cómo Puig entra en la entidad vestido con ropa de cazador y con un rifle en la mano, y como apunta y dispara. Dos minutos y medio después, Puig sale de la entidad bancaria y levanta la mano para entregarse a un agente que estaba multando su coche, mal aparcado. La Guardia civil ha incoado de oficio un expediente para revocar el permiso de armas de Puig, vecino de Sant Esteve de Bas (Girona) quien aquel día había matado a cuatro personas con su rifle de caza. El debate del modelo de Estado está en la calle y, siguiendo las tesis recientes apuntadas por algunos líderes políticos, el Círculo de Empresarios de Galicia-Club Financiero Vigo hizo ayer públicas sus dudas sobre la eficiencia del actual sistema autonómico si no se revisa. «Hay que abordar de una vez por todas reformas estructurales del modelo de Estado que tenemos», afirmó Marcelino Otero, presidente de la organización que representa a más de 300 empresas gallegas, remitiéndose a las conclusiones del informe Repensar el Estado, de elaboración propia, en el que se plantea la necesidad de un gran pacto nacional para revisar el sistema autonómico, incluidas las competencias que se han ido transfiriendo, y poner fin a las duplicidades y burocracias que perjudican la actividad económica y disparan el déficit. «Hay 17 estados calcados al Estado central, con las mismas estructuras. Hay una hipertrofia administrativa demasiado pesada en un país en el que la economía va regular», afirmó Otero. El documento, que ha sido remitido a la Xunta, al presidente del Gobierno y al Congreso de los Diputados, constata la existencia de una Administración estatal excesivamente grande en su conjunto, pero que manifiesta graves déficits en sanidad, políticas sociales, educación, fuerzas y cuerpos de seguridad y justicia. Este análisis lleva a la organización empresarial a plantear la siguiente duda: «¿Realmente no se habrá producido una transferencia excesiva de competencias, que deberían ser responsabilidad del Estado o, cuando menos, coordinadas?». Descoordinación A modo de ejemplo de cómo la descoordinación puede perjudicar a la actividad económica, a la unidad del mercado nacional e incluso a la imagen de España en el exterior menciona la reciente Exposición Universal celebrada en Shanghái. «Hubo 17 representaciones españolas, frente a una estadounidense. Es preciso abordar esa imagen de descoordinación», dice la institución, que reitera la necesidad de «redefinir las competencias transferibles e intransferibles», y finiquitar así el proceso de transferencias, «nunca cerrado en 30 años, que ha llevado a que se solapen competencias entre Administraciones». El documento denuncia la «escasa proactividad» de la mayoría de las comunidades autónomas a la hora de generar ingresos para su mantenimiento. Los empresarios gallegos lamentan que la fiscalidad haya sido utilizada como un instrumento político para rebajar la carga sobre los ciudadanos, sin reparar en las consecuencias de estas decisiones. Pero reconocen que la Administración central del Estado también ha entrado en el juego. «Así, España es, a nivel mundial, el país con más kilómetros de AVE y con las aceras mejor pavimentadas, y posiblemente el que cuenta con mayor número de aeropuertos, universidades y televisiones oficiales per cápita», señalan. TRES DISPAROS EN SOLO SIETE SEGUNDOS. En las imágenes tomadas por el sistema de vigilancia de la sucursal bancaria, se observa a Pere Puig vestido de cazador, entrando con un rifle en la mano. En los fotogramas posteriores se observa cómo dispara su arma, aunque no se ve a las víctimas, y cómo sale del local y levanta la mano. Un policía entra a continuación.