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La muerte de Jordi Solé Tura marcó ayer el acto por el aniversario de la Carta Magna
11 dic 2009 . Actualizado a las 21:49 h.«Me acaban de comunicar una noticia especialmente triste y relacionada con el motivo que nos ha congregado. Uno de los padres de la Constitución, don Jordi Solé Tura, ha fallecido. Yo les pido, si les parece bien, que le rindamos un homenaje y guardemos un minuto de silencio en su memoria». Así comunicó José Bono, presidente del Congreso, la muerte de Jordi Solé Tura a los reunidos en el hemiciclo de la cámara para conmemorar el XXXI aniversario de la Constitución.
Tras el aplauso que cerró el improvisado homenaje, el presidente del Congreso señaló que un «buen modo de rendirle tributo» era seguir con la lectura de la Carta Magna, a cuya redacción él había contribuido. El ex ministro socialista y ex dirigente del PSUC le faltaron 48 horas para que pudiera conmemorar el nuevo aniversario de la Carta Magna, aunque hace cinco años que la fecha no le decía nada a este hombre, que desde el 2004 estaba aquejado de Alzheimer. Ayer murió a los 79 años en su casa de Barcelona.
Hoy Solé Turá es un desconocido para muchos, pero su figura fue una referencia política durante la transición, porque formó parte del club de los«siete padres de la Constitución». Sorteó con éxito la transición del comunismo al socialismo, y ocupó puestos de máxima relevancia en el PSOE, PSC y en el Gobierno.
Vocación política precoz
Nacido en Mollet del Vallès, en 1930, su vocación política surgió pronto, mientras ayudaba en la panadería de sus padres. Sus primeras experiencias las vivió en las aulas universitarias y la Central de Barcelona fue el marco de sus primeras actividades clandestinas contra la dictadura, por las que inclusó llegó a estar en prisión. Militó en el histórico PSUC, y con la llegada de la democracia fue elegido diputado y participó como ponente, en representación del PCE, en la elaboración de la Constitución de 1978. Un hecho que, como él mismo dijo «fue la experiencia más extraordinaria de mi vida, porque para una persona que se dedica al Derecho Constitucional, eso de hacer la Constitución del propio país ocurre una vez en la vida, y espero que sólo sea una vez en la vida».
También fue uno de los autores del primer Estatuto de Autonomía de Cataluña, que tuvo 28 años de vigencia, hasta la reforma de 2006. En 1983 se inició su distanciamiento del comunismo y su acercamiento al PSC, y en 1991 Felipe González lo nombró ministro de Cultura. En los últimos años de su vida pública ocupó un escaño en el Congreso y luego en el Senado, y después ejerció como decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona.
La capilla ardiente estará instalada hoy en el Salón Sant Jordi del Palau de la Generalitat.