La ocupacion de las extranjeras supera en 28 puntos la de mujeres españolas

La Voz LA VOZ | MADRID

ESPAÑA

CHEMA MOYA

Las ecuatorianas suponen el 21% de las trabajadoras de otros países empadronadas en la región El 80% del servicio doméstico en la Comunidad de Madrid está ocupado por inmigrantes

21 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La consejera de Inmigración de la Comunidad de Madrid, Lucía Figar, destacó ayer, en un homenaje a las mujeres y madres ecuatorianas, el «alto índice de ocupación» de las mujeres extranjeras, que alcanza «el 77% frente a la tasa de actividad del resto de las madrileñas, situada en el 49,3 por ciento». Figar señaló que esta diferencia de 28 puntos porcentuales tiene un «doble efecto», ya que la mujer extranjera trabajadora contribuye de «forma indispensable a la prosperidad de la región» y además posibilita que muchas mujeres madrileñas puedan incorporase al mercado laboral. «El 80% del servicio doméstico está ocupado por extranjeras, lo que permite a muchas españolas dedicarse a trabajar fuera de casa», explicó la consejera. Según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa, nueve de cada diez mujeres iberoamericanas que residen en Madrid tienen edad para trabajar y un 66% de ellas son jóvenes de entre 20 y 40 años de edad. Respecto a las mujeres ecuatorianas a quienes homenajeaba en la Casa de Campo la Comunidad de Madrid y la Asociación de Pueblos Ecuatorianos en Madrid (APEM), la consejera dijo que representan el 20,9% de las inmigrantes empadronadas en la región. Figar elogió la valentía de estas mujeres ecuatorianas por ser «el primer miembro de la familia que emigra a nuestro país, no así como sucede en otros países como Rumanía o Marruecos». La consejera de Inmigración madrileña también insistió en el apoyo social y jurídico que las inmigrantes deben conocer y recibir en caso de ser maltratadas por sus parejas, para lo cual el Gobierno regional ha elaborado una serie de medidas, entre ellas la de favorecer la integración sociolaboral de las mujeres inmigrantes, la atención integral a las víctimas de redes de tráfico de personas, el apoyo de mujeres solas con hijos a su cargo y la promoción de programas de información y planificación familiar.