Rajoy tacha de error monstruoso la venta de armas a Venezuela
ESPAÑA
Blanco defiende la operación porque dará trabajo a los astilleros, incluidos los de Ferrol La embajada de EE.UU. expresa la preocupación de la Administración Bush por el acuerdo
29 mar 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La venta de material bélico a la Venezuela de Hugo Chávez ha vuelto a abrir un nuevo capítulo en la guerra abierta que mantienen el Gobierno y el Partido Popular. El presidente del PP, Mariano Rajoy, aseguró ayer que vender armas al país caribeño es un «error monstruoso» que supone una «irresponsabilidad absoluta» por parte del presidente del Ejecutivo , José Luis Rodríguez Zapatero. En declaraciones a Telecinco, Rajoy dijo que él «de ninguna manera» hubiera vendido armas al presidente venezolano, Hugo Chávez, algo que «en ningún caso debería hacer el Gobierno de España» y que ha suscitado las «críticas unánimes de toda la oposición venezolana, incluso de los socialistas de Venezuela que, como el resto de los partidos, sufren al señor Chávez». No mencionó Rajoy que durante el Ejecutivo de José María Aznar se vendieron a Colombia carros de combate y aviones de transporte. La respuesta desde las filas socialistas llegó por parte del secretario de Organización del PSOE, José Blanco, quien dijo no entender las críticas del PP al viaje, puesto que va a permitir la firma de convenios que supondrán carga de trabajo para los astilleros públicos de Navantia, y que aportarán 1.300 millones de euros a la economía española. Según recordó, el anterior Gobierno del PP dejó los astilleros de la antigua Izar «en quiebra técnica». Aunque no contaba con datos exactos de qué parte de lo encargado por el Gobierno de Chavez se llevará a cabo en Galicia, Blanco explicó a La Voz que «el armamento contratado se hará en Izar Ferrol e Izar Cádiz con total seguridad, de eso pueden estar convencidos». El portavoz socialista dijo no comprender como Rajoy se puede oponer a que los astilleros gallegos logren carga de trabajo para garantizar su continuidad, «porque si tenemos industria armamentísta será para vender lo que producimos y para que subsista no sólo con el autoconsumo». El Gobierno negó, por otra parte, la existencia de quejas de la embajada de Estados Unidos por la operación. El agregado para asuntos políticos de la delegación diplomática norteamericana, John Law, aseguró, sin embargo, que la embajada expresó hace unos días al Ministerio de Asuntos Exteriores la «preocupación» de Washington por la venta de armas a Venezuela y, como ya señaló la secretaria de Estado Condoleeza Rice, por «el estado de la democracia en Venezuela». En esos contactos, que según explicó Law se producen «diariamente», también comunicó su intranquilidad ante «algunos planes de adquirir armas» por parte del Gobierno de Chávez. El portavoz destacó que en cualquier venta de armas son importantes «la transparencia y las consultas a los vecinos». Más información en la pag. 27